Edgard Barberena
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Desde hace dos años, Nicautor le ha estado enviado notificaciones de cobro sobre “licencias musicales” al restaurante campestre “El Bosque”, por hacer uso de música de todos los géneros, según reveló ayer a EL NUEVO DIARIO el gerente general de ese establecimiento, Mario Toruño.

Toruño reaccionó sobre el tema después de leer la publicación de END sobre las denuncias formuladas por otros dueños de restaurantes que han sido notificados por la Sociedad de Gestión de Derechos de Autor y Derechos Conexos de Nicaragua.

“Eso que están pretendiendo hacer es una barbaridad, yo he recibido esas notificaciones, y, según ellos (Nicautor), ya les debo como 30 mil dólares”, dijo el gerente, quien indicó que ese organismo privado ha pretendido aplicarles ese impuestos a una gran cantidad de negocios chiquitos y grandes.

Nadie le da respuesta

Además, dijo que no está claro cómo Nicautor quiere aplicar ese tipo de cobros para el pago de uso y explotación de música en los establecimientos expuestos por cualquier medio, ya sea grabada, en vivo, por cable o señal satelital.

“Yo he andado de la Ceca a la Meca, fui a reclamos del Defensa del Consumidor, he ido al MIFIC y a otros lugares, pero nadie te da una repuesta”, dijo el gerente.

Osman Balmaceda, presidente de la Asociación de Artistas de Nicaragua “Gastón Pérez”, rechazó la aplicación de una “licencia musical” a los restaurantes, y señaló que esa asociación no se puede convertir en recaudadora de impuestos “porque es una organización como la de nosotros”.

Balmaceda dijo que quien tiene que hacer esas notificaciones es el Ministerio de Industria y Comercio a través de la oficina de la Propiedad Intelectual, que es el aparato gubernamental encargado de monitorear la Ley de Derechos de Autor, “porque dicen que Nicautor hasta le estaba cobrando a las roconolas”.

Señaló que muy por el contrario del cobro de Nicautor, “debería haber un estímulo fiscal a aquellos restaurantes que dan facilidades a los músicos nicaragüenses en sus presentaciones en vivo, y así hay más fuentes de trabajo y diversión para la población”.

Uno que respalda

Ronald Hernández, Vicepresidente de la Asociación Nicaragüense de Agrupaciones Musicales y Solistas (Anamis) respaldó la decisión de Nicautor, porque la misma actúa dentro del marco legal y es algo que se estila en otros países del mundo.

Aclaró que “eso no es un impuesto (lo que está organizando Nicautor), es un derecho de los autores”, y a manera de ejemplo dijo a END que si “parte de un servicio es vender cerveza, ese producto se debe pagar a la cervecería, igual pasa con la música porque si es parte de tu ambiente, tenés que pagarle al autor de esa música”.

También le caerán a radioemisoras

“Lo que sucede” --siguió diciendo el músico—“es que cuando le llegás a cobrar a alguien, éste se chima, eso es lógico, y creo que más adelante van con las radios y los canales de televisión, al igual como pasa en Costa Rica”, dijo Hernández.

El tecladista, que también es director del grupo musical Macolla, dijo que “cuando nosotros vamos a tocar a Costa Rica, llega la asociación de autores y me pide el repertorio que vamos a interpretar. Yo les doy la lista de lo que vamos a tocar, y si el local tiene la licencia para tocar lo que sea (no hay problema), y si no, ahí le cobran al dueños del local esos derechos”.

Denunció el directivo de Anamis que hay dueños de locales --como algunos casinos-- que están chantajeando a los músicos que tienen de planta, a los que les dicen: “Si Nicautor me viene a cobrar derechos, te quito el día” (en el pago al músico). Aclaró Hernández que no es lo mismo los derechos de un autor a los de un intérprete.