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  • AFP

El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, aseguró que los países de la OEA están dispuestos a no reconocer las elecciones del 29 de noviembre y a endurecer las medidas contra el régimen de facto, tras participar en una sesión de la organización en Washington. "Honduras está caminando hacia una profundización de la crisis de continuar con este proceso electoral, significa un fraude para la comunidad internacional, ante lo cual los países han manifestado que no están dispuestos a reconocer las elecciones", precisó ayer Zelaya en rueda de prensa.

Tras la sesión especial que se realizó a puertas cerradas, Zelaya indicó que "todos se han manifestado en pro de endurecer las medidas contra el régimen" de Roberto Micheletti, quien asumió el poder luego del golpe de Estado del 28 de junio.

El mandatario, que visita Washington por quinta vez desde que fue derrocado, será recibido mañana por la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton. Zelaya, que en anteriores ocasiones ha demandado mayor presión de Washington contra el régimen de facto, rehusó adelantar qué tiene previsto conversar con Clinton. Pero se preguntó: "¿Puede el gobierno del presidente (Barack) Obama sentirse relegado por un grupo de golpistas? (...) ¿La potencia más grande del mundo no tiene instrumentos para combatir el terrorismo de estado?".

Zelaya insistió en que puede tomar nuevas medidas para buscar su restitución en el poder, pero sin señalar cuáles serían. "El hecho de tener paciencia también tiene un límite, espero que no se agote hasta que la comunidad internacional haya agotado sus recursos diplomáticos", afirmó.

Antes de la sesión de la OEA, organismo que suspendió a Honduras tras el golpe de Estado, Zelaya se reunió con su secretario general, José Miguel Insulza, para conocer sus impresiones sobre la visita la semana pasada que hizo junto a siete cancilleres a Tegucigalpa. Esa misión buscó infructuosamente que el gobierno de facto aceptara un acuerdo que prevé el retorno de Zelaya al poder, una aministía política y el adelanto de las elecciones, previstas para noviembre.

EU confía en el Plan Arias
El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Ian Kelly, quien anunció el encuentro entre Zelaya y Clinton, manifestó que está previsto que ambos discutan "la mejor manera de avanzar en la situación de Honduras". "Continuamos pensando que la mejor solución es el Acuerdo de San José", que exige entre otros puntos el regreso de Zelaya al poder, añadió Kelly.

Esta será la segunda vez que Zelaya se entreviste con Clinton, luego de que fuera recibido por la secretaria de Estado el 7 de julio, cuando anunciaron la mediación del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, el autor del Acuerdo de San José.

Estados Unidos canceló la semana pasada la entrega de visas en Honduras para los no inmigrantes, como medida de presión contra el gobierno de facto, y previamente hizo lo mismo con la cooperación militar. Fuentes oficiales han señalado que prepara nuevas sanciones. Pero Clinton no ha tomado aún una decisión sobre la suspensión de toda la ayuda civil a Honduras, básicamente los programas de la corporación Cuenta del Milenio (CSM) y de USAID, colaboración que supera los 100 millones de dólares, explicó Kelly.