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Al cumplirse hoy 30 años de la fundación del Ejército de Nicaragua, los miembros de la familia Urbina Rivas, que fueron despojados de sus tierras por empresas que forman parte del Instituto de Previsión Social Militar, IPSM, hicieron un llamado al alto mando militar, y en específico al general Omar Halleslevens, para que les devuelvan su propiedad, ya que desde que los sacaron de la misma viven en la indigencia.

En una carta dirigida al jefe militar, los nueve ancianos hijos de Cleto Urbina, herederos de un poco más de 34 manzanas de tierra que les dejó su padre al este del kilómetros 12 de la Carretera a Masaya, piden que el Ejército de Nicaragua cumpla con los principios y valores por los que fue fundado.

Firman Fermín de Jesús, María Isidora, José Gregorio, Margarita Leonor, Pedro Pablo, Segundo Antonio, Esperanza del Socorro, Ana de los Ángeles, Josefa de los Reyes, todos de apellido Urbina Rivas.

“Escándalos como el de nuestro caso, son contrarios a los principios del Ejército de Nicaragua y lo están sumergiendo en malas prácticas o actos por los cuales combatieron a la dictadura somocista y a la Guardia Nacional”, dice el escrito.

Los antecedentes

El caso de los Urbina Rivas fue expuesto ampliamente por un trabajo investigativo de EL NUEVO DIARIO, en noviembre de 2007, y se hizo de un reconocimiento en el concurso de la Mejor Investigación Periodística de América del organismo Transparencia Internacional, con una mención especial.

END demostró que la familia de los hermanos Urbina Rivas fue despojada en mayo de 2006 de sus tierras heredadas de sus padres, gracias a una trama jurídica montada por abogados, cooperativistas, militares activos y en retiro, a favor del brazo financiero del Ejército de Nicaragua, el IPSM. En las tierras de los Urbina Rivas se levanta un negocio inmobiliario llamado Vista Verde, manejado y dirigido por las empresas del IPSM.

El general Halleslevens reaccionó hasta cerca de un año después a las investigaciones, negando que se trate de un despojo, y respaldó las acciones del IPSM.

La indigencia, la impunidad y las mafias

En su carta, los Urbina Rivas señalan que desde que fueron despojados han sufrido todo tipo de vejámenes, y “nos han obligado a tener que vivir en la indigencia y tener que pedir posada para tener un techo donde habitar”.

“Entendemos que estos actos inescrupulosos en los que algunos miembros de alto rango del Ejército se cobijan bajo el manto institucional con potestades de poder, con la finalidad de que sus fechorías sean inmunes ante la justicia y una mafia, que se infiltra y que tiene influencia ante la Policía, la Fiscalía y el Poder Judicial”, afirman los veteranos.

Asimismo, dicen confiar en que el Ejército removerá a esos elementos que lo envuelven en actos de corrupción, ya que como todos los nicaragüenses, anhelan un cuerpo castrense comprometido con la población dentro del proceso de profesionalización que ha emprendido.