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El presidente y director de la Asociación Sociedad de Gestión Colectiva de Derecho de Autor y Derechos Conexos de Nicaragua, Jorge Isaac Carballo y Engels Ortega, respectivamente, negaron ayer que Nicautor esté aplicando impuestos a los negocios que utilizan música nacional e internacional.

Ambos directivos dijeron que se está actuando dentro del marco de las leyes establecidas en materia de protección de los derechos de autor, y lo que se cobra es un arancel (aprobado por el Mific) que está vigente desde el 17 de noviembre de 2005, sobre el uso y explotación de obras musicales.

Rechazaron argumentos de algunos restauranteros que rechazan el cobro, y confirmaron que la aplicación del arancel --producto de una homogenización de leyes y tratados internacionales en los que está adscrita Nicaragua-- se está llevando a cabo en una buena cantidad de negocios que utilizan música.

Nicautor viene aplicando la disposición legal desde hace un poco más de dos años, que aclaró que “nadie está obligado a utilizar música en su negocio, y los discos y videos están concebidos a venderse en las tiendas y por eso ambos productos traen una coletilla que dice para uso doméstico”.

Ley manda a vigilar

Dijo Ortega que la ley manda a vigilar la comunicación pública de las obras musicales (nacionales e internacionales) “por lo tanto, está llamado por la ley universal a pagar un arancel”, al tiempo que entregó a este redactor una memoria de lo que Nicautor hizo durante el 2008.

En el documento dice que Nicautor tiene la misión de recaudar, administrar y distribuir derechos de autor “de nuestros asociados y representados por el uso y explotación de sus obras, de una manera justa…”.

Mensualmente, Nicautor recauda el equivalente de cinco mil dólares, de los cuales el 60% se envía a otras organizaciones similares que protegen en el exterior la explotación de las obras musicales, y un 40% se utiliza para mantener la oficina e incluso hasta para el pago de tres pensiones vitalicias a compositores, que salen de un fondo social que tiene la organización, dijo el titular de la organización, el también compositor Jorge Isaac Carballo.

Dijeron los directivos que la implementación de la Ley de Derechos de Autor se viene aplicando paulatinamente como una asociación civil, “y no es que la plata va a mi bolsa, sino que aquí hay un ordenamiento”, dijo Ortega, quien indicó que por eso es lento el proceso de la aplicación de la ley, y que beneficia a los autores que se interesan por sus obras.

Esto también tiene el apoyo de los convenios internacionales que ha suscrito Nicaragua --como los de Berna y Roma--, y son los que también presionan para que se respete la propiedad intelectual de ellos, y “en esa reciprocidad también se respeta la nuestra”. La plata que se recauda va a una cuenta de la que se informa con periodicidad al Ministerio de Gobernación, añadió el director de Nicautor.

Cobertura

Dijo que un 40% de los locales comerciales del país están cubiertos, “algo que no ha sido fácil, pero sí hay un reconocimiento de que el uso de las obras musicales aporta a los negocios y hay una concepción más clara que las obras musicales son privadas”.

Reconoció que es difícil el proceso de legalizar la explotación comercial de la música, mientras la piratería (de los discos y DVD) sigue en lo fino, y “si ni siquiera los artistas nacionales pueden vender su música original. Esas son las preguntas que nos debemos hacer y eso estamos haciendo aquí, recogiendo los puchitos”.

Tabla de cobros

Un restaurante como una franquicia paga entre 16 y 25 dólares al mes, “aunque claro, a mayor usufructo, mayor arancel, y la tabla de los aranceles se les ha entregado a cada negocio en un disco compacto. La tabla de aranceles es un trabajo de homogenización en la región centroamericana, dijo Ortega, quien recordó que a pesar de que la Ley de Derechos de Autor se aprobó en 1999, ésta no estaba beneficiando a nadie.

A estas alturas, Nicautor ha embargado a cuatro empresas por negarse al pago de los aranceles, dijo Ortega, quien confirmó que gradualmente el cobro del arancel le llegará a los bares que funcionan en el Mercado Oriental, los que no pagarían lo que le toca a un restaurante donde cada cerveza nacional cuesta 25 córdobas.

Una tienda de abarrotes –-que utilice música para sus clientes-- en el Oriental pagaría 78 córdobas al mes (3.82 dólares). Sobre el caso de los bares que tienen hasta 20 mesas en el mismo mercado, pagarían 321 córdobas al mes.

Supermercados están pagando arancel

Confirmó el director de Nicautor que los supermercados están pagando el arancel hace un año, dependiendo del tamaño. El cobro es de 312 córdobas al mes.

Con la Radio y la TV

Sobre el caso de la música en las radios y estaciones televisivas, Ortega dijo que esto se les planteó, y “mientras estábamos negociando la radio y la televisión fueron a presentar un amparo administrativo contra los aranceles, y de ahí para acá no ha habido ninguna comunicación con nosotros”. El amparo contra los aranceles se cayó, por lo que el tribunal de apelaciones falló que el cobro de los aranceles es legal y está vigente.

José Tenorio, cantautor y Secretario de Actas de Nicautor, negó la afirmación de los restauranteros, que dijeron que esta asociación está bajo la égida de la pareja presidencial. “Aquí somos artistas los que nos movemos en esta organización, y no nos interesa si es sandinista ni conservador, ni mucho menos si tiene intereses con la familia gobernante”.