•  |
  •  |
  • END

El presidente Daniel Ortega justificó ayer el actuar de la Policía Nacional ante las agresiones de partidarios sandinistas a opositores aduciendo que él no ha orientado que “den garrotazos”, durante el discurso en el acto que conmemoró el 30 aniversario de esa institución, en el que remarcó las órdenes que da a la directora de la Policía, Aminta Granera, y narró la historia de las agresiones a su manera.

El mandatario aprovechó el acto también para responder a las críticas de su propio hermano, el general en retiro Humberto Ortega Saavedra, quien en EL NUEVO DIARIO planteó la urgencia del respeto al Estado de Derecho, a la libre movilización y a la seguridad que la Policía debe proporcionar a los ciudadanos cuando quieran expresar sus opiniones y manifestarse.

Incluso, el Presidente no pudo disimular su enojo por el impacto de los cuestionamientos del ex jefe del Ejército al actual rumbo con que el FSLN lleva al país, al punto que tácitamente lo incluyó entre los que llamó “traidores de toda laya”, ripostando así “a esos que andan dando declaraciones”.

Tanto le afectaron las tres entregas de END sobre las valoraciones del general Ortega, que por primera vez el mandatario se centró en Nicaragua, aunque obviando el tema económico, y se olvidó de Abjasia y Osetia del Sur, no hizo mención de Manuel Zelaya y del golpe de Estado, no habló de Irán ni de Kaddafi, y todo su discurso mantenía un tono de inconformidad con el enfoque del ex miembro de la Dirección Nacional del FSLN.

Recuerda sólo lo que le conviene

Ortega obvió todas las marchas frustradas de los opositores y recordó solamente la manifestación que realizó la Alianza Partido Liberal Constitucionalista (PLC) un día después de las elecciones municipales.

“Recuerdo que un día después de las elecciones salieron opositores encabezados por eternos candidatos a la Presidencia y a la Alcaldía en una marcha violenta. Iban destruyendo todo a su paso, lanzando piedras donde había banderas del Frente Sandinista... La gente llamaba desesperada”, dijo Ortega, olvidando las siguientes tres marchas, donde los opositores quedaron atrapados por grupos sandinistas armados.

Acto seguido, Ortega recalcó su función de jefe de las Fuerzas Armadas. “Me comuniqué con Aminta y le dije: ‘Hay que evitar utilizar la fuerza. Utilizarla nos puede causar un baño de sangre’. ¿Qué hizo Aminta? Se fue a meter a las manifestaciones... Y cuando hablaba con Aminta, (ella) me decía: ‘Esto es terrible, viera cómo nos gritan’. Y yo le insistía: ‘Hay que persuadirlos’”.

La Policía Nacional ha sido muy criticada por opositores y miembros de la sociedad civil desde finales del año pasado, luego de los comicios municipales, pues grupos afines al Frente Sandinista han repelido manifestaciones opositoras enfrentándose a ellas con piedras, palos y pólvora, sin que los agentes medien.

Granera ha justificado esta actitud y ha reconocido que la Policía Nacional “camina en el filo de la navaja y que, en esos casos, no todos los sectores comprenden y aprueban su actuación”.

Otra vez: Medios culpables

Previamente, Ortega hizo énfasis en que los medios de comunicación tienen una idea subjetiva de la directora general de la Policía, y los acusó de emprender una campaña para convertir a la Policía “en un instrumento de terror”.

“A la directora tratan de presentarla como que es una persona sin capacidad, sin mando, y pobrecita la Aminta, pero eso, ¿quiénes lo dicen? Los que quisieran tener a la Policía volándole garrote a todo el mundo. Lo dicen tranquilamente y dicen que hay que rebelarse y salir a la calle”, expresó Ortega, en clara respuesta a su hermano, el general.

El ex jefe castrense instó a la población a reclamar en las calles y a “ponerle el límite al poder”, y aconsejó a Granera no esperar órdenes para cumplir con sus funciones como garante de la seguridad ciudadana.

El Presidente replicó a esas exhortaciones diciendo que esos que mandan a la Policía a meterle “garrote” a la gente, son “traidores de toda laya”.

Garrote no, gas lacrimógeno sí

"Estamos frente a una campaña mediática que quiere convertir a la Policía en un instrumento de terror y de muerte, como en la dictadura somocista", dijo refiriéndose a los medios de comunicación, a los que acusó de no querer pagar impuestos.

Según Ortega, las discrepancias entre opositores y afines al gobierno que se enfrentan en las calles a la vista y paciencia de la Policía se acabarán con un simple permiso.

A su criterio, los inconvenientes que han provocado grandes críticas a la Policía Nacional y especialmente a su jefa, quien ha explicado que de esta forma la institución evita derramamiento de sangre, se quitarán con la emisión de un permiso.

“Si quieren hacer marcha, que soliciten permiso, pero si a la Policía no le avisan, si solamente un grupo pidió permiso y aparecen dos, no puede ir la Policía con el garrote a repeler a los manifestantes”, señaló Ortega, quien expresó, le autorizó a Granera echar gases lacrimógenos cuando la situación esté incontrolable.

Sus cuentos

El gobernante inició su discurso contando por qué le puso Morice a uno de sus hijos, para narrar que ese hijo suyo, minutos antes le buscó el nombre de un actor: Nicolas Cage, quien participó en una película de la que quería hablar.

La película en mención es una que se estrenará en el Festival de Venecia y se llama el “Teniente Corrupto”. Ortega la llamó el “Teniente malo” y la trajo a colación para darles lecciones de ética a los policías allí presentes.

Empezó por los policías de Tránsito, cuyo bloque estaba justo frente a él, a quienes les instó a no ser como “el teniente malo”, y regañó también a quienes sobornan a los policías, los ricos, porque los pobres, “¿qué pueden ofrecer los pobres?”

Finalmente les llamó a “no dejarse llevar por los cantos de sirena de esos medios de comunicación”.