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Francisco Chamorro
Director de El Nuevo Diario
Estimado Francisco:

En nuestros intercambios recientes coincidimos en que todos debemos abonar en la búsqueda de un sólido clima de convivencia política que contribuya a bajar la polarización y fortalezca el entendimiento para bien de todo nuestro pueblo. Animado en este espíritu patriótico y constructivo te solicito respetuosamente publiques en el importante diario que diriges esta carta, que tiene como objetivo dar a conocer mis breves opiniones acerca de algunos puntos del discurso del Presidente de la República Daniel Ortega en ocasión del 30 aniversario de la abnegada Policía Nacional de Nicaragua.

1- Considero válido lo expresado por el presidente Ortega, en relación a que la Policía Nacional no debe ser un cuerpo de violenta represión, y que su actuación en los distintos sucesos de nuestra agitada problemática económica, social y política debe lograr poner el orden y hacer respetar la ley, dando preferencia a la profesionalidad que con firmeza disuade y persuade, y sólo en caso inevitable apelar a los medios antimotines. Lo importante es que estas palabras del presidente permitan que en el futuro, en particular en la contienda política, la Policía con su alto nivel de profesionalismo y eficiencia que le caracteriza, garantice que claramente aplica la ley y asegura el orden para que cada quien goce de sus derechos sin ser estos entorpecidos por nadie.

2- También considero correcto lo dicho por el presidente Ortega de que la Policía debe actuar con mano dura y sin contemplaciones en contra de los delincuentes, criminales y el narcotráfico.

3- Es oportuno también el énfasis que hace el presidente Ortega para que la corrupción no se apodere ni de la Policía ni del ciudadano que la estimula, y en particular no caiga nuestra sociedad en las garras del narcotráfico.

4- Estoy de acuerdo con el señalamiento del presidente Ortega acerca de que no es legítimo pretender el derrocamiento del gobierno tal como algunos exaltados lo estimulan. Considero que ninguna fuerza política, económica, social o espiritual debe hacerse eco de esas prédicas que generan inestabilidad y atentan en contra de la Constitución y la ley, y que también desvirtúan las protestas cívicas en el marco de la ley y la ética.


Saludos,


Humberto Ortega Saavedra


Managua, Nicaragua
Septiembre 5 de 2009