Jorge Eduardo Arellano
  •  |
  •  |
  • END

Masaya

Maratónica fue la primera sesión ordinaria de 2008 que realizaron el jueves miembros del Concejo de Masaya junto al alcalde Orlando Noguera, para elegir al nuevo vicealcalde de la ciudad. En el transcurso del evento público, algunos de los concejales se sacaron los trapos sucios, que van desde amenazas telefónicas hasta propuestas de viaje y dinero.

Carolina Vega, concejal liberal, fue la primera en levantar revuelo dentro de la sesión, al exteriorizar que uno de los concejales de su misma bancada, la había llamado a su casa para hacerle reclamos y amenazas por no compartir los mismos intereses políticos (todo esto vinculado a la elección del vicealcalde).


¿Cuál unidad liberal?
“¿Cómo es posible que me digan lo que tengo que hacer, cuando soy una persona con criterio?; y peor: ¿cómo van a jugar con la salud de mi padre? Porque todas estas amenazas y confrontaciones en mi contra han hecho que se enferme. No entiendo cómo hablan de unidad liberal, cuando lo único que están haciendo mis compañeros es señalarme injustamente de que me he pasado a la bancada sandinista (…) sólo por no compartir ideas”, expresó molesta Vega.

Prosiguió la concejala sandinista Ermida Urroz, propuesta para vicealcalde por los liberales, no así por su propia bancada, que por el contrario, según ella, la acusaron de traidora.

“Incluso uno de los concejales de mi bancada llegó a ofrecerme un viaje al exterior y dinero para mis gastos, con tal de que no interfiriera en los planes políticos de ellos”, expresó.


¿Cuál paz y reconciliación?
“Me avergüenza escuchar que los sandinistas hablan de paz y reconciliación al pueblo, cuando a lo interno ellos se mueven a través de amenazas, de chantajes y de artimañas, con tal de beneficiar a unos cuantos”, dijo Urroz, quien al final de la sesión no fue apoyado por los liberales, mucho menos por su propia bancada.

Se conoció que Urroz fue víctima de una trampa, pues todo estaba amarrado a favor del concejal Juan José Sánchez, quien resultó electo. Tras la sesión, se conoció que por decir lo que sentía, será expulsada de las filas sandinistas. Otra que la “encabó” fue la concejala liberal Carolina Vega, quien apoyó a Sánchez y no a la candidata propuesta por sus compañeros.