•  |
  •  |
  • END

El ganador del premio National Geographic, Liderazgo Conservacionista en América Latina, Jaime Incer Barquero, advirtió que “Nicaragua está en un proceso de autodestrucción y los jóvenes, a menos que se haga algo, están condenados a sufrirlo desde ahora”.

Presidente del Fondo Natura, organizado desde la Sociedad Civil, el doctor Incer dijo que la prioridad inmediata y número uno lo constituye preservar el Gran Lago de Nicaragua, antes de que su proceso de descomposición sea irreversible.

El líder conservacionista dijo, además, que si no se salvaguarda de la contaminación el más grande lago tropical del continente americano, toda la infraestructura turística y los planes de desarrollo hotelero de cuatro y cinco estrellas en las playas del Istmo de Rivas corren un grave peligro.


Lago fuera de agenda
De ahí que si el Gran Lago continúa fuera de la agenda del gobierno y de la sociedad, no sólo el estrecho de Rivas, sino toda la nación se encontrará en un problema que llega a la categoría de catástrofe: la propia autodestrucción del país.


¿Qué prioridades deben regir una política ambiental de Nicaragua, en este 2008?
El Fondo Natura ha definido varios temas. Pero el primero es la salvación del Lago de Nicaragua que se encuentra en proceso de destrucción alarmante.


El doctor Incer, al recordar los diversos tipos de contaminación que sufre desde las cuencas, subrayó que la urgencia está en que el lago, con todos los cambios climáticos que se avecinan, va a ser en el futuro el último recurso de agua que nos va a quedar.

“Si no prevenimos desde ahora su contaminación, cuando tengamos la gran necesidad de suplir de agua ya los costos de recuperación van a ser elevadísimos en unos 30 y 40 años”, planteó.


No sólo palabras
Estas acciones involucran no sólo decir “vamos a salvarlo”, significa cambiar la tecnología de los desechos industriales, establecer sistemas de alcantarillas en las poblaciones, regular las actividades agrícolas en las cuencas y promover el compromiso de alcaldes y pobladores de tomar acciones preventivas para que no se siga esto.

Significa promoción de educación ambiental, a todo nivel, de la importancia del lago. Son 50 programas, y todas estas cosas tienen un espectro muy amplio y no es una cosa que se va a resolver mañana o dentro de cinco años; tendrá que irse resolviendo de manera paulatina en los próximos 50 años, para hablar del caso más difícil de atender por la magnitud del lago

¿Quiere decir que jamás se le ha puesto la atención que amerita al estado del Cocibolca?
El lago ha sido evitado. Nunca existió un programa para él, nunca se le definió un destino. Lo único que se hizo fue evitarlo y ensuciarlo.


¿Ha estado fuera de la agenda del Estado y de la sociedad?
Exactamente, nunca se le incluyó, e incluso cuando comenzaron a construir las carreteras, se fue muriendo la navegación por el lago. Ahora esa navegación que cursa el lago es ridícula, a pesar de que es la más barata. ¿Por qué? Porque las carreteras rodearon el lago sólo para ir a San Carlos y esto que esa vía está siempre en mal estado.

La capacidad de navegación del lago es nula, la capacidad de desarrollar riego es muy parcial, la capacidad de generar energía con el lago, cero; aprovecharlo turísticamente es muy limitado en ciertos lugares; la capacidad de abastecer agua potable del lago es muy dudosa. Ahorita, Juigalpa recibió un préstamo para sacar agua del lago, porque el acuífero de Juigalpa está agotado, pero vamos a recibir agua sucia. No sólo se trata del costo de sacar el agua, sino de potabilizarla.


Desarrollo turístico, moneda en el aire
El doctor Incer Barquero, para ilustrar nuestra relación paradójica con el lago, de que lo necesitamos y lo matamos cada día, dijo que “no se puede pensar en el desarrollo turístico de las playas de Rivas --Tola, El Astillero, San Juan del Sur…--, porque el acuífero del istmo no cuenta con ríos ni mantos profundos para mantener la demanda de hoteles de cuatro y cinco estrellas. Hablo del desarrollo turístico de las costas a la vuelta de 5 y 10 años”.

O sea, expuso, no hay suficiente agua subterránea ni superficial en el angosto estrecho de Rivas, para satisfacer la demanda una vez que se desarrolle esa infraestructura hotelera.

Por lo tanto, agregó, va a ser necesario extraer agua del lago de Nicaragua a las costas de Rivas, pero esa agua tiene que ser tratada, porque así como está, no es apta para los turistas.

El doctor Incer expresó que en la medida en que se abandona a su suerte el Cocibolca, no sólo se atenta contra los planes turísticos referidos, sino contra toda Nicaragua: porque es el agua que vamos a beber dentro de 50 años.


El más grande y despreciado
“Atenta contra Nicaragua, El Salvador y Costa Rica, porque con la crisis que se viene con el cambio climático, el agua se va a valorar más que el petróleo, y entonces vamos a tener que vender agua al sur de Honduras, además del agua que necesitamos aquí en Nicaragua. Dentro de 50 años, un litro de agua va a valer más que un litro de gasolina”.

El Cocibolca, estimó el conservacionista, es el más grande lago tropical de agua dulce de este continente. Aclaró que no es el Titicaca, porque es andino y se eleva a cuatro mil metros de altura. La biodiversidad que hay en ese cuerpo de agua es muy pobre en relación con la que existe en el Cocibolca por su carácter tropical, por estar apenas a 30 metros sobre el nivel del mar.


Si el estado de cosas ambientales siguiera como hasta ahora, ¿cómo vería a Nicaragua en los próximos 50 años?
Nicaragua es un país en proceso de autodestrucción, porque al destruir los recursos naturales se destruye la base de su desarrollo. Nos estamos colocando en el último puesto en su capacidad competitiva en términos de producción, porque no vamos a tener agua ni bosques, vamos a tener suelos erosionados.

Estamos haciendo todas las cosas al revés, en detrimento del desarrollo futuro de Nicaragua. Lo que pasa es que hemos tenidos una visión cortoplacista. Cuando hablo de salvar el lago, hablo de 20 años. Ningún gobierno con su visión miope y cortoplacista está interesado en iniciar un proceso, y aunque lo inicie, el siguiente gobierno lo descarta porque no hay políticas institucionales de mediano y de largo plazo.

Por eso es que estamos perdiendo los recursos naturales, porque todos los años escuchamos cómo se deterioran las aguas, los bosques, y no hay ninguna acción prioritaria que ponga remedio o pare esto, ya no digamos revertir ese proceso de deterioro ambiental.

El doctor Incer Barqueo planteó que “esto es un harakiri ecológico. Vamos a la autodestrucción si no asumimos los retos de salvar nuestros lagos, ríos y bosques, y hacer concordar la producción con la conservación”.

“Toda la gente joven que hay ahorita, está condenada a vivir en un país en proceso de destrucción. Están condenados si aquí no se pone un poquito de orden y de acción”.