Jorge Eduardo Arellano
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Corresponsal Costa Rica

El destino de los flujos migratorios del Istmo centroamericano ha variado completamente en los últimos años. La percepción de que la migración sólo se daba de sur a norte, y que la excepción eran los nicaragüenses que buscaban el sur, no existe, pues ahora se ha intensificado hacia El Salvador, Belice y pronto hacia Panamá.

En un análisis del director regional para Centroamérica y México de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), José Pires, se señala que el fenómeno de la migración en la región está cambiando, y que Costa Rica, si no hace cambios sustanciales, se quedará sin mano de obra nicaragüense.

El análisis precisa que el éxodo dejó de ser del sur al norte o de Nicaragua a Costa Rica, porque El Salvador está importando grandes cantidades de trabajadores de Honduras y Nicaragua, para trabajar en la construcción y el sector agropecuario.


Belice y Panamá
Una situación similar se presenta en Belice, país que continúa siendo atractivo para la migración, a pesar de que se habla poco de eso. “Ese país recibe trabajadores de México, Guatemala y Honduras, y dentro de pocos meses se presentará una fuerte migración hacia Panamá por la ampliación del Canal”, explicó Pires.

“La percepción del movimiento migratorio en el área ha cambiado. Hay una mayor migración interna, y eso nos ve obligados a pensar en la migración dentro de una dinámica a nivel regional”, informó.

Considera que la mano de obra que Costa Rica utiliza de Nicaragua se puede terminar, porque los nicaragüenses ahora tienen más opciones que se traducen en mejor renumeración y condiciones laborales.

“Hoy, la oferta y la demanda están abiertas y el trabajador centroamericano va a buscar las mejores condiciones. Esa dependencia de Costa Rica en mano de obra nicaragüense muy probablemente tiene sus días contados”, recalcó el funcionario de OIM.

Y es que en otros países del área, los trámites no son tan engorrosos para trasladarse y trabajar. Contrario a Costa Rica, para viajar no es necesario el pasaporte o la visa, ni tampoco las autoridades andan detrás de ellos para sacarlos del país.

“Costa Rica tendrá que ofrecer mejores condiciones salariales y de estancia para continuar atrayendo trabajadores nicas, de lo contrario, el déficit actual aumentará y se convertirá en un serio problema, porque tendrá que ir a buscar trabajadores en el resto de Latinoamérica y no en el área”, vaticinó Pires.