•  |
  •  |
  • END

El embajador de Nicaragua en Perú, Tomás Borge Martínez, consideró que desde su punto de vista, “las FARC deberían liberar a la totalidad de los rehenes, incluyendo, por supuesto, a la señora Ingrid Betancourt”.

En un artículo publicado en el diario La Primera, de Lima, el comandante Borge apuntaló que “éste sería un golpe formidable a la derecha de Colombia y de los Estados Unidos, y una gloriosa bandera para las guerrillas”.

Sin embargo, el dirigente histórico del FSLN planteó que esa acción sería casi imposible en un país como Colombia, donde el Ejército de ese país necesita una justificación para seguir existiendo a su escala: es decir, la guerra.


Justifican existencia, dice
Las Fuerzas Armadas de América Latina, en general, tienen una agenda complicada para justificar su existencia, escribió Borge.


“Han desaparecido, casi en todos los países, los movimientos guerrilleros. Las guerras internacionales son en extremo raras, y las ocurridas en los últimos años han sido, sin duda, artificiales, patrioteras, pretextos, más bien, para justificar la existencia de los ejércitos”.

No es el caso de Estados Unidos. Ellos tienen una formidable organización militar destinada a intervenir para saciar sus apetitos. Se explica, por lo tanto, la permanencia de ese Ejército, señaló. Lo mismo, para defenderse, la del Ejército cubano. Por la misma razón al de Venezuela, apuntó.

En el resto de América Latina, con alguna otra excepción, es cada minuto más difícil encontrar justificaciones, comentó, al contrastar la situación de Colombia.

“En ese difícil escenario, el Ejército vive por y para la guerra. Las fuerzas militares de Colombia requieren de la guerra, como las abejas de la miel o para que la metáfora sea perfecta, como los cuervos de la carne podrida”.

La liberación de los rehenes de las FARC significa, a lo mejor, el inicio de un proceso de paz que negaría la existencia de un Ejército vinculado a la guerra como la sangre a las arterias, sostuvo.

Por eso mismo, para ser realista tengo mis dudas de que el gobierno colombiano, vocero de su Ejército, facilite la entrega de los rehenes. No entra en la lógica de sus intereses, arguyó el diplomático, cuya organización partidaria otorgó en 1999, al “hermano Manuel Marulanda”, su máxima distinción, la orden “Carlos Fonseca”.

“De paso, la liberación de los rehenes en el plan de Hugo Chávez, significa prestigio para el líder venezolano tan odiado por Uribe y sus instrumentos de poder. No entra en la lógica de sus sentimientos. Sería un éxito de la izquierda en su conjunto. No entra en la lógica de la política imperial”, aseguró.

Aunque apoya la liberación de todos los rehenes, Borge detalló que “esta liberación no podría ser nunca de acuerdo con un gobierno que no tiene interés en la paz, ni en la liberación de los rehenes”.