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El toque de queda en Honduras está provocando pérdidas millonarias diarias al comercio regional desde que el gobierno de facto en ese país implantó la medida, por medio de la cual sólo se deja pasar el 50 por ciento del tránsito de carga normal por esa frontera.

Al respecto, Eliécer Trillos Pantoja, Presidente de la Asociación Nicaragüense de Agencias de Carga, recordó que desde la noche del lunes pasado, cuando fue impuesto el toque de queda en Honduras, en las fronteras se produjo un fuerte embotellamiento con centenares de camiones varados, inclusive de fuera del área centroamericana, hacia los mercados de México, Estados Unidos o de América del Sur.

Esta medida perjudica el paso a camiones de Nicaragua, de la misma Honduras, de El Salvador, de Guatemala, de Costa Rica, de Panamá y de naciones de fuera del Istmo que envían cargas desde el Norte hacia el Sur y viceversa.

Trillos recordó que tras el golpe de Estado en Honduras el 28 de junio pasado, las pérdidas promedio por paralización del transporte de carga con la implantación del toque de queda, alcanzaron unos dos millones de dólares diarios para Nicaragua, sin embargo, ahora las pérdidas son un 50 por ciento menores.

De acuerdo con el dirigente transportista, desde la pasada crisis, el paso de transporte de carga internacional se redujo sensiblemente. Hasta junio pasado la cantidad de camiones de carga que pasaban por los tres puestos fronterizos de Nicaragua con Honduras, tanto de ida como de vuelta, eran alrededor de dos mil, pero ahora esa cifra anda por los 950 vehículos.

Mayor perjuicio por El Guasaule

El puesto fronterizo más perjudicado es el del Guasaule, porque tras la pasada crisis, muchos transportistas prefirieron tomar esa ruta para evitar pasar por Tegucigalpa, además que la carretera hacia ese puesto está terminada prácticamente, por lo tanto el mayor tránsito se está dando por esa vía.

Trillos afirma que en segundo lugar de perjuicio se encuentra el puesto fronterizo de Las Manos y en tercero el de El Espino. Las pérdidas actuales se estaban dando porque prácticamente sólo se estaba dejando pasar la mitad de los vehículos con carga, dado que las aduanas hondureñas sólo estaban operando unas seis horas.

El dirigente gremial manifestó que si la paralización del transporte continúa, las pérdidas serán mucho mayores, dado que a finales de septiembre comienza la temporada alta de carga del comercio internacional de la región, al acercarse las navidades.

De acuerdo con el empresario, para finales del año, el tráfico de camiones de carga se incrementa en un 25 a 30 por ciento adicional, cuando aumenta la demanda de productos, tanto de los países vecinos, como de Nicaragua, entre los cuales aumentan los envíos de carne y lácteos.