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Se graduó como secretaria en 1992, y cuál fue su susto cuando quiso trabajar en una tienda en Jinotepe: le iban a pagar 200 córdobas al mes, por lo que prefirió venirse a Managua a trabajar como doméstica, ganando el doble y aprovechando una oferta que le hizo llegar una amiga.

Aunque casos como éstos hay miles en el país, EL NUEVO DIARIO logró conocer detalles de lo que vivió Ángela Rosa Velásquez Ortiz, una campesina nacida en Rivas, pero criada en San Marcos por sus padres, los agricultores Lino Velásquez Aguirre e Isabel Ortiz. Tiene nueve hermanos, pero no es la mayor.

A sus 36 años de edad, solamente ha tenido un trabajo. Es la empleada doméstica de Miriam Quintana, y en los 16 años que lleva de laborar con la que fuera la primera esposa del fallecido cantante Luis Méndez, ha seguido estudiando, porque se preparó en costura y bordados y acaba de iniciar un curso de computación para aprender la profesión de cajera.

Cuando su familia se trasladó de Rivas a San Marcos en 1980, ella inició su primaria en la escuela del barrio La Cruz, terminando en 1986, y comenzó la secundaria en el Instituto Nacional Juan XXIII, del mismo municipio. Estaba en segundo año cuando se le metió en la cabeza dejar los estudios, porque su familia atravesaba una dura crisis económica.

Pero una noche “pensé: ‘No, mejor me voy a graduar, aunque sea de secretaria’, por lo que me fui a sacar el tercer año técnico en el Intae (Instituto Nacional Tecnológico para la Administración y la Economía) de Diriamba, y salí en 1992, y fue cuando me salió la oportunidad de trabajar en una tienda, pero ganando muy poco”.

El destino le tenía lista una puerta

Ángela Rosa nunca había trabajado como doméstica. Fue doña Miriam la que empezó a enseñarle a hacer los oficios, y a estas alturas la joven dice que su segunda madre es la señora Quintana, con quien empezó a trabajar cuando tenía 20 años de edad y la que siempre la ha estimulado a que estudie.

“Cada día me iba enamorando más del trabajo, porque ella (doña Miriam) jamás me maltrató, al contrario, siempre me aconseja y sus cuatro hijos me quieren mucho”.

Dice estar muy orgullosa con su trabajo como doméstica y “la gente que me ha conocido me ha tratado excelentemente, ya que doña Miriam ha sido para mí una madre. Incluso tengo dos hermanos que trabajan con hijos de la señora Quintana, uno con el abogado Luis Méndez y otra hermana menor con Donald Méndez, Presidente de la junta directiva de la Ruta Maya.

En 2000 quiso renunciar

Como Ángela Rosa es una mujer con un alto espíritu de superación, alguien le metió en la cabeza la idea de ir a buscar vida a Costa Rica, y hasta redactó el 30 de noviembre del año 2000 su carta de renuncia, pero jamás se la presentó a doña Miriam, ya que recapacitó y al parecer hizo caso a un impulso interno que le decía que no hiciera eso, además de que ya tenía un buen trabajo con gente que la quiere mucho.

Aconseja a aquellas mujeres que van a trabajar por primera vez, que no tengan miedo, porque todo trabajo es digno, pero irse a buscar vida fuera de Nicaragua hay que pensarlo dos veces”.