Matilde Córdoba
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La deportación de los reos guatemaltecos y mexicanos miembros del Cártel de Sinaloa hacia México y Guatemala durará algunos meses, pues aún no se ha cumplido todo el proceso, aseguró ayer la ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales.

Morales negó que el gobierno de Estados Unidos tenga interés en que los reos paguen su condena en ese país, y expresó que las autoridades cumplirán con el tratado firmado con México y bajo el cual se está dando este proceso.

“Existe un tratado entre ambos países, de cumplimento de sentencias penales, y dentro de ese marco es que se está cumpliendo (la deportación)”, dijo Morales ayer, al ser consultada por los medios de comunicación durante el Congreso de Mujeres Sandinistas de las Instituciones del
Estado.

“Ese proceso lleva su tiempo, no es que va a venir un avión (y se los va a llevar). Dura varios meses y no depende de nosotros. Las autoridades mexicanas tienen que hacer el procedimiento interno”, agregó la ministra.

La semana antepasada, los magistrados de tendencia sandinista de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) confirmaron la sentencia de 22 años de cárcel para los narcos mexicanos y guatemaltecos.

Los reos mexicanos que serán trasladados son: David Alvarado Zazueta, José Juvenal Mendoza González, Jesús Javier Flores Vega, Arturo Ramón Gaspar Rubio, Luis Ángel Valle Serrano y Juan Rosales Castañeda, condenados por financiamiento al narcotráfico, posesión ilegal de armas de uso exclusivo del Ejército y de la Policía Nacional y asociación para delinquir.

Denuncian presiones

Los familiares de los narcos denunciaron supuestas presiones para obligar a que éstos consientan su deportación, porque ellos no quieren irse a México, pues ya tienen cónyuges e hijos en Nicaragua.

Los reos vinculados al Cártel de Sinaloa fueron detenidos en julio de 2007 en Nicaragua, y después de ser condenados, las autoridades locales alegaron que este país no presta condiciones para mantener prisioneros tan peligrosos, y ordenaron su traslado, después de conocerse que reclutaban a prisioneros comunes en la cárcel y ofrecían sobornos a funcionarios, entre otras cosas.