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El poder trasladarse de la comunidad rural El Paso hacia Malacatoya constituye una hazaña para los transportistas del municipio de Granada. Desde hace dos semanas, la barca que surca el río de Panaloya y que comunica a ambas zonas permanece casi fuera de servicio, a causa del mal estado del motor Kirluskar, de diez caballos de fuerza, instalado hace alrededor de año y medio. 

La dificultad para los empresarios del transporte que cubren la ruta Granada-Malacatoya es tan seria, que se ven en la obligación de halar con sus manos los alambres de acero, para poder acercar la barca de un lado a otro, cuya distancia es de unos cien metros.

Halando, precisamente, bajo el sol de mediodía, encontramos a don Cruz Latino. “Yo tengo 17 años de trabajar en esto, y diariamente paso cuatro veces este lugar. Están dando un servicio bastante atrasado, porque el motor está malo y los alambres no sirven. El problema de nosotros es que los pasajeros reclaman por la tardanza. Imagínese que este bus salió de Granada a las 8 de la mañana, y mire por dónde vamos”.

El tiempo que los usuarios del transporte pueden ahorrar en los 28 kilómetros de carretera, se pierde durante la espera de la barcaza, ya que por su pésimo estado, los funcionarios de la Alcaldía Municipal han decidido echarle la menor carga posible. Uno de los muchos afectados es Howald Fierro, comerciante de materiales de construcción.

Él llegó desde Diriamba a eso de las 8 de la mañana con 170 piedras canteras que serían entregadas en Malacatoya, pero el responsable de la lancha le manifestó que lo más recomendable era hacer el traslado en dos partes. “Eso significa más trabajo, más tiempo y más gasto de combustible para nosotros. Lo que deberían hacer es construir un puente que resuelva estos problemas”, señaló.

Motor con poca capacidad

El responsable, José Ramón Guzmán, detalló entre otras cosas, que el motor tiene quebrados los anillos de compresión, lo que ha ocasionado un derrame abundante de aceite. En el piso de la barca --cuyas láminas supuestamente fueron reparadas-- se observan varios agujeros que fácilmente divisan el mal estado interno.

Don Félix Pedro Mejía tiene 19 años de brindar este servicio, y recuerda que en la administración de la alcaldesa Tatiana Raskoski compraron un motor de dos pistones, de unos 16 caballos de fuerza, que funcionó por más de nueve años.

No obstante, el director de Servicios Municipales de la Alcaldía, William Martínez, expresó que en términos generales los componentes de la barca están en buenas condiciones.