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La Federación Internacional de Periodistas (FIP) condenó las prácticas de “censura imperdonable” que la compañía trasnacional de Estados Unidos, Dole Food, ha impulsado para impedir la presentación del documental Bananas!, realizado por el cineasta y periodista sueco, Fredrik Gertten.

En dicho filme, se exponen los daños a la salud que sufren miles de campesinos expuestos al químico DBCP, luego de trabajar por años en las plantaciones de banano que pertenecían a compañías adquiridas por la transnacional.
 
En una nota de prensa de ayer 8 de octubre, la FIP condenó la actitud de la empresa alimentaria estadounidense por intentar censurar, mediante una demanda y acciones legales, el documental del periodista sueco sobre Nicaragua.

“Los actos de esa empresa tratan de legitimar la censura”, dijo Aidan White, Secretario General de la FIP, quien añadió que “condenamos el uso torcido de la ley para tratar de escapar al control y escrutinio de los medios. Es una violación imperdonable de la libertad de expresión”.

Demanda “por difamación” 

La empresa frutera Dole Food presentó en julio una demanda ante los tribunales estadounidenses por difamación, contra Gertten, después de que se proyectara su película en Los Ángeles, donde quedan las oficinas centrales de la transnacional a la que miles de campesinos de Nicaragua y otros países de Latinoamérica acusan de envenenarlos con la exposición al químico Nemagón (DBCP).

El filme se centra en la disputa legal del bufete del abogado Juan José Domínguez, que se libra en Estados Unidos y Nicaragua, y donde los ex trabajadores de las plantaciones de banano demandan indemnizaciones económicas por enfermedades y daños físicos, que, a su criterio, podrían tener su origen en el uso del pesticida DBCP, utilizado en esas plantaciones en los años 60 y 70.

La citada empresa rechaza las acusaciones, y después de duras presiones consiguió que cesara la presencia del documental en el festival de cine de Los Ángeles, en junio pasado.

Doble rasero ético
La FIP afirmó en su nota que esa interferencia “de alto calibre a la libertad de expresión” tiene un impacto público que sirve para medir los niveles éticos que algunas firmas occidentales aplican a sus trabajadores en los países en vías de desarrollo.

“Se trata del derecho de la prensa a mostrar a la opinión pública la actitud de las empresas que utilizan un doble rasero de medir, en su país de origen y en el extranjero”, expresó White.

El activista dijo que “apoyamos al realizador por resistir ante esta flagrante violación de su derecho fundamental a la libertad de expresión”.

En Estados Unidos, la juez Victoria Chaney ratificó recientemente una sentencia que dejó fuera de toda posibilidad de compensación a miles de campesinos que peleaban contra la empresa.

Los abogados de Dole convencieron a la juez de la Corte Superior de Los Ángeles, Victoria G. Chaney, de que los demandantes, y algunos de sus abogados fabricaron pruebas en sus demandas para cometer fraude en la Corte estadounidense.

Y con base a esa sentencia demandaron por difamación al director del filme, Fredrik Gertten, a su productora, Margarete Jangard y a la compañía cinematográfica WG Films Fredrik.

El cineasta sueco Fredrik Gertten realizó el film Bananas! en Chinandega y Los Ángeles, y luego lo presentó en Festival de Cine de Los Ángeles, en Estados Unidos. Ahora la empresa multinacional Dole lo ha demandado.

Según Dole, el filme “ensucia la imagen de la empresa”. El abogado de Fredrik Gertten, Richard Lee, afirmó a la prensa que él y su cliente encontraban la demanda “carente de méritos”.

Quieren amordazarme

“Dole está intentando evitar que se escuche una parte del largo historial de mal uso de pesticidas por parte de corporaciones multinacionales”, explicó Lee.

“Esto sólo se puede ver como una forma de acallar la palabra libre, por parte de una transnacional. Dole quiere que el filme no se exhiba, que el sitio web se cierre y que yo nunca más me pronuncie acerca del tema. Ellos quieren amordazarme por completo, declaró Gertten a la prensa sueca.

Activistas de derechos humanos, estudiantes suecos y estadounidenses y cineastas independientes organizan una campaña para subir el filme Banana! a Internet y distribuirlo de manera gratuita a todo el mundo, al tiempo que llaman a boicotear a la poderosa trasnacional.