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El militante del FSLN, Rafael Gutiérrez Valle, sindicalista del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS, por su lucha a favor de los trabajadores, en cuatro ocasiones escapó de ser despedido durante los gobiernos neoliberales, pero nunca esperó que cuando su dirigencia política llegara al poder serían ellos quienes lo lanzaría a la calle.

Con un hondo sentimiento de frustración, nos encontramos al señor Gutiérrez. Resiente que a sus 50 años lo hayan despedido porque su pecado fue formar un sindicato que no se prestara al juego de los empleadores. Y lo peor fue que Roberto López, Presidente Ejecutivo del INSS, un ministro del Presidente de la República y Secretario General del Frente Sandinista, Daniel Ortega, fue el que lo dejó sin su trabajo como analista, después que Gutiérrez dio su apoyo al partido y su fuerza laboral al INSS durante 29 años.

“La de recursos humanos llegó de manera despectiva con la carta, donde se me aplicó el artículo 111 de la Ley de Carrera Administrativa, en el cual prescinden de mis servicios por reestructuración”, nos asegura Gutiérrez.

Irrespeto a fuero sindical

Señala que todo el problema comenzó cuando su sindicato estaba afiliado a la Unión Nacional de Empleados, adscritos al Frente Nacional de Trabajadores de Gustavo Porras, pero cuando le propusieron disolver a la Junta Directiva para sustituirla por otra adepta al empleador, prefirió rechazarlo en marzo de este año.

Por eso, afiliándose a la Confederación Sindical de Trabajadores, CST-JBE, formó el Sindicato “William Ramírez”, del cual Gutiérrez era el secretario general. Según la certificación presentada, la personería fue remitida por el Ministerio del Trabajo el 25 de septiembre, y la directiva sindical la entregó a la dirección del INSS el viernes 2 de octubre. Sin embargo, el despido fue dado a conocer hasta el 5 de octubre, aunque estaba fechado convenientemente desde el 1 de octubre. Eso significa que a pesar de conocer la formación del sindicato y de estar cubierto por el fuero sindical, Gutiérrez fue despedido.

“Ya interpuse la denuncia en el Ministerio del Trabajo, solicitando mi reintegro. Porque me están violando mis derechos como trabajador y violando el fuero sindical. Estoy dispuesto a una huelga de hambre si es necesario”, alega el sindicalista despedido, quien también denunció que están presionando al resto de la Junta Directiva del recién formado sindicato para que renuncie. Al mismo tiempo, pidió al presidente Ortega que en su gobierno deben respetarse las leyes sindicales.

Represión sindical

Miguel Ruiz, directivo de la CST-JBE, reprochó la actuación de la dirección del INSS por ser una evidente violación a la libertad sindical. “Esto es represión al sindicalismo, chantaje a los sindicatos, violando todos los procedimientos legales, ya que Rodríguez es un sindicalista legalmente constituido según los requisitos establecidos por el Código Laboral”.

Indicó que esperan que el presidente Ortega comience a honrar su palabra de unidad, reconciliación y respeto a los derechos laborales.

“Estoy seguro de que desconoce lo que sus ministros y funcionarios están haciendo. En especial el ministro López, muy cuestionado de prepotente y maltrato a los trabajadores. Por eso demandamos respeto a la libertad de organización sindical. La CST-JBE, fiel a su compromiso, va a defender a los trabajadores que sean maltratados por cualquier funcionario público, y en ese sentido le recordamos al ministro López que en Nicaragua hay un Estado de Derecho, hay convenios internacionales, hay Constitución Política y un Código del Trabajo”.

Ayer, EL NUEVO DIARIO solicitó al INSS sus alegatos ante estos señalamientos, sin embargo, no se nos envió la información requerida. El atropello del que dijo ser víctima Gutiérrez, también será denunciado la próxima semana ante las organizaciones de derechos humanos nacionales.