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La repartidera de carros  que están protagonizando dos jueces de Rivas, es catalogado por abogados rivenses como una condena anticipada a sus clientes.

Consideran que las adjudicaciones las hacen cuando ni siquiera los acusados han sido remitidos a juicio, y, por ende, “al entregar
un vehículo es como si ya están dando por  condenado a mi defendido”, explicó la abogada Betania Obregón.

Obregón defiende a los mexicanos Roberto Rodríguez Alcantar, de 39 años; Ariel Vílchiz Mejía, de 33, y Pablo Israel Arcos, de 44 años, acusados por el delito de lavado de dinero.

Los tres mexicanos fueron detenidos el cinco de septiembre en Peñas Blancas, tras encontrarse caletas en dos de tres autos donde se dirigían hacia Costa Rica, y en los compartimentos ocultaban 114 mil dólares que pasaron a las cuentas de la Corte Suprema de Justicia, mientras que los vehículos quedaron en la Policía.

Sin embargo, cinco días después de la captura, uno de los carros placa del Distrito Federal 378 WHN, fue entregado al registrador público Pedro Muñoz, y 26 días después se entregó otro auto  Ford placa 469 WMH, a la juez de San Juan del Sur, Norma Castillo Díaz. Las entregas las hicieron los Jueces Ivette Toruño y Diógenes Dávila.

“Condena anticipada”

Para Obregón, esto es una total violación a las leyes, tras reiterar que es una condena anticipada, ya que la Ley 285 claramente especifica cuándo es el momento de subastar y distribuir bienes, y en este caso el Poder Judicial los distribuye antes de emitir una sentencia condenatoria, por lo que hay una clara violación al proceso, explicó. La abogada detalló que en otro caso le tocó defender a un cliente identificado como Ramón Meléndez Ortiz, al cual le quitaron su taxi en
Sapoá y lo estaban vinculando a un quiebre de drogas, y al recobrar su libertad por demostrar  su inocencia, su vehículo ya estaba en otras manos y se le dificultó recuperarlo.

Por su parte, Ponciano Tiberino, abogado del mexicano Homero Figueroa, aseguró que a su cliente, igualmente, le ocuparon su vehículo placa mexicana DNY 6580, para luego darlo en depósito a la juez Toruño Blanco, cuando ni siquiera había sido condenado. Fue esta misma juez quien le impuso la condena por tráfico de drogas, ya que en el carro se le encontró 24 paquetes de cocaína y ocho de anfetamina.

Finalmente reveló que a raíz de la distribución de vehículos, los jueces ni siquiera notifican a los defensores ni al Ministerio Público de la
repartidera de carros, de los cuales --en algunos casos-- hasta ya están averiados en talleres, mientras sus dueños están a la espera de  un juicio oral y público.