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Por una aparente negligencia de autoridades edilicias que han gobernado Nandaime desde 1988, la Casa de Héroes y Mártires de esta ciudad nunca fue inscrita a nombre del Estado, aunque legalizaron una permuta a quienes entonces se declararon dueños sin tampoco serlo.

La casa fue declarada patrimonio histórico el 16 de noviembre de 1988. Para ello, el gobierno de la época aprobó una indemnización a nombre de Ángela Chávez Parrales, quien fue reconocida como dueña. A Chávez Parrales le adjudicaron como permuta una vivienda en el barrio “Javier Guerra Báez”.

Llama la atención, sin embargo, que la casa permutada la habita Juana Inés Parrales. Ella dice que se trata de la misma persona, sólo que muchos en Nandaime también la conocen con ese nombre, y que el apellido Chávez, es su apellido de casada.

Insistimos en el hecho de que en los documentos legales sobre la permuta no aparece por ningún lado el nombre de Juana Inés Parrales. “Sí, pero soy la misma persona”, dijo, mostrando su cédula, que en nada coincidía con la documentación de la permuta.

Sentada en el comedor de su casa en el barrio “Javier Guerra Báez”, doña Juana Inés Parrales trajo a su mente las circunstancias que la llevaron a habitar una casa de la que desconocía su historia. “Yo no sabía de la masacre, la adquirí porque la vendían. Fue después que lo supe, y con la permuta fue que me di cuenta del valor histórico de la vivienda”, relata.

Una casa siempre disputada

Doña Juana Inés recuerda que ella vivía en Jinotepe, y que en 1976 supo que una señora de nombre Mercedes Rodríguez vendía la propiedad. “Yo di una parte primero y después otra. Yo a la señora Rodríguez la conocí en Jinotepe”, cuenta.

Lo que doña Juana Inés desconocía es que la propiedad estaba siendo reclamada por otra señora de nombre Carmen Véliz. Véliz le advierte que la recuperará por la vía legal. Rodríguez nunca volvió más y Véliz la visitó tiempo después para informarle que había ganado el caso. Doña Juana Inés acepta entregar lo que falta del dinero a doña Carmen y entra en negociación para finiquitar la vivienda.

Aparentemente, los acontecimientos de la época la favorecieron, y después del triunfo de la revolución en 1979, las autoridades le proponen la permuta. Lo que quedó claro con estas indagaciones, es que la vivienda ha sido disputada por años y por varios dueños, y que la que recibió la indemnización por ella, nunca fue dueña legal. Eso explica por qué en la historia registral de la oficina de la propiedad de Granada, doña Juana Inés no aparece por ningún lado, aunque recibió el beneficio de la permuta.

El otro elemento importante es que queda al descubierto la negligencia de las autoridades municipales y del Estado, que aunque hubo hace casi más de 20 años un decreto de declaración de Patrimonio Histórico de la vivienda, nunca procedieron a inscribirla a nombre del Estado de Nicaragua, aunque sí hicieron efectiva la permuta.

“Es cierto, la municipalidad sólo cuenta en sus registros con el decreto de declaración de patrimonio y la constancia de adjudicación de una propiedad a nombre de Ángela Chávez Parrales en concepto de indemnización por la casa en cuestión. Nunca se registró como inmueble del Estado”, admite el asesor legal de la Alcaldía, Leonte Rivas.

Rivas confirma que sólo se dan cuenta de esto cuando el Concejo manda a parar las construcciones que se están haciendo en los terrenos de la casa comunal. “Ya hemos hecho un requerimiento del historial de la propiedad y estamos tomando cartas legales en el asunto”, adelantó.

Todos sabían pero…

Pero, ¿sabían las autoridades que han gobernado Nandaime en los últimos diez años sobre la situación de la vivienda comunal? “Bueno, nosotros manejamos que la propiedad era del Instituto de Cultura. Es lo que sabíamos”, dice el ex vicealcalde Alberto Carrillo.

“Siempre supimos que era una casa del Estado, incluso en la administración pasada hasta aprobamos algún mantenimiento, como el pintar los muros, cunetas, pero adentro no. Nunca tocamos adentro porque ahí habitaban una familia”, dice Luis Roberto Gómez, quien repite este período como Secretario del Concejo.

Gómez dijo no tener conocimiento de que sí todavía existen artículos propiedad de los héroes y mártires en la vivienda. “Donde yo he visto cosas de los héroes es en la Secretaría del Frente Sandinista y que entiendo son objetos propiedad de la Secretaría Municipal”, agrega.

Cuando le consultamos al alcalde Róger Acevedo sobre qué medidas se tomarían en relación con la Casa de Héroes y Mártires de Nandaime, nos contestó que eso es competencia del Instituto Nacional de Cultura en conjunto con la Comisión de Vivienda. “Ellos decidirán las medidas a tomar”, dijo.

“Creo que hubo un descuido de las administraciones anteriores, un grave error”, se lamentó el ex alcalde Carrillo. Salomón Alarcón de la oficina de Prensa del Instituto Nacional de la Cultura, nos dijo que se realizará próximamente una reunión con el ministro para revisar la situación, y que posteriormente darán a conocer una resolución sobre el caso.

El procurador auxiliar regional del Sur, Edgard Rodríguez Prado, en su calidad de defensor legal del Estado de Nicaragua, instauró formal denuncia el pasado viernes en contra de los señores Gilberto Bonilla, quien habita la propiedad, y Lenín Obando quien le compró un lote de la misma.

“Hay delitos en contra del patrimonio cultural de la nación, usurpación del dominio público en detrimento del Estado. Es posible que haya estafa y otros delitos que pueden ser extensivos a otras personas, que en el transcurso de las pesquisas se hallen involucradas”, finalizó Rodríguez Prado.


*Colaboración de Radio La Nandaimeña