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Varios ex líderes políticos y expertos latinoamericanos en seguridad mostraron hoy en Praga su preocupación por las consecuencias de lo que califican como una carrera armamentística en Sudamérica y Nicaragua.

Las inversiones en equipamiento militar en toda Latinoamérica han aumentado casi un 96 % en el último lustro, pasando de 24.000 millones de dólares en 2003 hasta 47.000 millones de dólares en 2008, según precisó el analista político Javier Loaiza, en un documento del Foro 2000 que tiene lugar en la capital checa. Loaiza matizó que, mientras Colombia y México invierten en armas para atajar sus problemas internos de narcotráfico y efectivos paramilitares, "otros países sin esos problemas internos" se han lanzado a adquirir equipamiento ofensivo.

El ex presidente de Bolivia Jorge Quiroga destacó que se trata de "un proceso de rearme en Sudamérica y no en América Latina", y acuso a Venezuela de llevar a cabo "el proyecto más peligroso de nuestra historia", en referencia a la revolución bolivariana que encabeza el presidente Hugo Chávez.

Por su parte, la Junta Interamericana de Seguridad, asesor político militar de la Organización de Estados Americanos (OEA), "no ha dado ningún pronunciamiento sobre esta carrera armamentística, de tres o cuatro países, pero debería tener estudios y fomentar medidas de confianza", declaró el ex ministro de Defensa de Guatemala y general de División Francisco Bermúdez. Bermúdez añadió, asimismo, de que "esperaría que la Conferencia de Fuerzas Armadas Centroamericanas hiciera un pronunciamiento (...), porque esto afecta todo un proceso de más de 20 años para mantener una distensión en la región y evitar conflictos".

El militar considera que la cooperación militar solicitada por Nicaragua a Rusia va en contra del Tratado Marco de Seguridad Democrática en Centroamérica, suscrito en 1995. "Esta actividad de Ortega en Nicaragua viena a generar desconfianzas, cuando pretende dar armas al Ejército sandinista, en flagrante violación del Tratado Marco de Seguridad democrática, en la cual todos somos partícipes, (...) para evitar rearmes sin ningún sentido", aseveró. "Lo que América Latina requiere es inversión en desarrollo y no carrera armamentística", apostilló el general guatemalteco.

Brasil es el mayor inversor en armamento, con un volumen de 27.540 millones de dólares en 2008, lo que supone un 3,44 % de su Producto Interior Bruto (PIB), y con un aumento del 50 % en los años de Presidencia de Luiz Inácio "Lula" da Silva, según la presentación de Loaiza.