Silvia Hernández
  •  |
  •  |
  • END

Salineros Criollos de Nicaragua, en representación de las comunidades de la Paz Centro, Nagarote, Puerto Sandino, Rincón de los Bueyes, Salinas Grandes y Tamarindo, entre otros, dieron a conocer que introducirán una iniciativa de ley especial ante la Asamblea Nacional y solicitar les den una prórroga para ponerse al día.

La propuesta es que les den tiempo para capacitarse y buscar apoyo económico con la implementación de tecnología en la producción de la sal, como es el agregado de los microminerales flúor y yodo.

Con la implementación de la Ley 638, más de diez mil familias han sido desplazadas en la comercialización del producto, lo que les obliga a una tecnificación, cuando los recursos de la población son mínimos o nulos, afirmó Eddy Antonio Montes, vocero de los salineros.

Consideran que está ley los viene a despojar de su único medio de vida, perjudicando a todas las comunidades de forma directa o indirecta, ya que se están quedando sin trabajo.

Los salineros criollos de Nicaragua también desean conseguir implementos industriales centrífugos, lavadoras, secadora y mezcladora, entre otros. Los aparatos tienen un valor aproximado de 400 a 500 mil dólares, indicó, el vocero.

“Los salineros hacen el llamado a la población a que los apoyen para que en el futuro puedan ofrecer un producto de calidad y de menor precio al que ofrecen otros”, señaló Francis Pérez, procesadora y productora de sal del municipio de El Tamarindo.

Asimismo, instan a las diferentes bancadas políticas de la Asamblea Nacional, a que los respalden en esta iniciativa que presentarán, teniendo como evidencia que no fueron tomados en cuenta en la presentación, discusión y aprobación de la Ley 638, del 26 de septiembre de 2007, publicada en La Gaceta 223, del 20 de noviembre del mismo año.

“Nosotros como salineros criollos de Nicaragua, hacemos extensivo nuestro agradecimiento a los salineros del Pacífico, población en general, gobierno, entidades estatales, en especial a la población de Sutiaba y jóvenes de El Tamarindo, por el apoyo que les brindaron hasta lograr la anulación de la suspensión de la licencia sanitaria de que habían sido objeto para continuar trabajando como procesadores artesanales de sal”, dijo doña Amina Cruz, de la comunidad Rincón de los Bueyes.