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Parcialmente destruida quedó una aeronave del Ejército de Nicaragua, luego de precipitarse en un potrero ubicado tres kilómetros al norte del Aeropuerto Internacional “Augusto C. Sandino”, la tarde de ayer.

En la avioneta modelo Antonov 2 –AN 2-, azul con blanco, de fabricación rusa, viajaban tres tripulantes, dos de los cuales resultaron ilesos, y uno lesionado en una pierna, pero los nombres de los tres ocupantes fueron mantenidos en reserva por las autoridades. Las tres personas que viajaban en la avioneta fueron trasladadas de inmediato en un helicóptero de la institución castrense, antes que llegaran los cuerpos de socorro al lugar del percance.

La caída de la avioneta se produjo a eso de las cuatro de la tarde, cuando el motor presentó desperfectos mecánicos, aseguró el teniente coronel Denis Ruiz.

El oficial de la Fuerza Aérea Nicaragüense destacó la habilidad con que maniobró el piloto la aeronave, lo cual evitó que cayera sobre el caserío del barrio Santa Elena, distante 200 metros de donde cayó.

Un motor casi nuevo

El teniente coronel Ruiz se mostró sorprendido por el accidente, pues aseguró que el motor de la nave no tenía más de 100 horas de vuelo.

En todo momento se mantuvo en secreto el nombre de los tripulantes, quienes recibieron asistencia inmediata. La avioneta quedó con sus dos alas completamente separadas. Miembros de la Dirección General de Bomberos, DGB, y socorristas de la Cruz Roja Nicaragüense se hicieron presentes en el lugar, además de miembros de la Fuerza Aérea, quienes determinarán las causas del incidente, que no dejó victimas que lamentar.

Como medida de emergencia, agentes de la Policía Nacional y de la Fuerza Aérea cercaron un perímetro de cien metros desde el sitio donde se encontraba la avioneta, puesto que estaba destilando combustible, y prohibieron fumar cerca del sitio del accidente.

Los asustados pobladores del barrio “Santa Elena” narraron haber vivido momentos de angustia cuando vieron que la avioneta se desplomaba y hacía un gran estruendo al caer.

Dorcy Aráuz, quien presenció cómo y el momento en que cayó la avioneta, dijo que sólo imploró el nombre de Dios, porque creyó que caería sobre sus casas.