Lésber Quintero
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La crisis que viven las instituciones del Estado fue la que aparentemente obligó al Ministerio de Salud (Minsa) a quitarse la carga de sus propios empleados en cuanto al servicio de salud. Ahora todo el personal --incluyendo desde directores de Silais y hospitales, médicos, enfermeras y  hasta vigilantes-- tendrán que acudir a las clínicas médicas previsionales ya que los trasladaron al régimen de salud integral.

En Rivas, la noticia cayó como un balde agua fría para muchos trabajadores, incluyendo a miembros de Fetsalud, ya que ahora sus salarios se verán más reducidos y en momentos más críticos, ya que se les deducirá el 6.25 y no el 4% que cotizaban.

Como es de esperarse, los afectados decidieron denunciar esta acción bajo la cobija del anonimato, por temor a ser despedidos y desde ya admiten ser los grandes perdedores. “Por ejemplo, en el  convenio colectivo firmado en 2000,  los acuerdos establecían que los trabajadores y sus familiares recibirán una atención médica gratuita en hospitales especializados para detección de cáncer, problemas cardíacos y
otros problemas” comentó un galeno del hospital de Rivas.

El denunciante agregó que los más de 900 trabajadores de la Salud del departamento, ni siquiera estaban enterados del cambio del régimen de salud, y que fue gran sorpresa ver cómo en octubre se les redujo más a sus raquíticos salarios. Los afectados desconocen de dónde salió la orden, “pero todo hace indicar que la situación económica que vive el Minsa obligó a quitarse la carga de sus propios empleados”.

Clínica sobresaturada

La tarde de ayer, END trató de conocer la versión del director del Silais, de Rivas, Marvin Vanegas, pero éste ya no se
encontraba. En tanto, en la Clínica Médica Previsional “Gaspar García Laviana”, el director Larry Caldera reconoció que del Minsa recibió 986 empleados de esa institución, incluyendo a Vanegas, y al director del hospital rivense doctor Wilfredo Aguilar.

Lo increíble del caso es que existen trabajadores que prestan sus servicios tanto en el hospital como en la clínica, la cual, según los quejosos, no tendrá capacidad para atender a todos sus usuarios y beneficiarios.

Como evidencia de lo señalado por uno de los quejosos, Caldera, indicó que para no abarrotar las instalaciones de la previsional instalarán un consultorio en el hospital y otro en la Isla de Ometepe.