Mauricio Miranda
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Roberto González, Secretario General de la Central Sandinista de Trabajadores (CST), anunció que en la próxima discusión por el incremento del salario mínimo que se retomará en noviembre próximo, dicha organización no exigirá ni al gobierno ni al sector empresarial privado aumentos que superen el rango de entre el ocho y el 11 por ciento, como una muestra de “consideración” ante la crisis económica global.

González dijo a EL NUEVO DIARIO que está consciente de que “estamos en una situación de crisis muy difícil”, y que “observamos que no va a ser posible una negociación sustantiva del salario mínimo en esta ocasión”.

No pasar el último porcentaje

González dijo que como otra muestra de “consideración”, planteará que las convocatorias para la discusión del salario mínimo se realicen anualmente, y no cada seis meses tal a como lo establecen las leyes, y como hasta ahora se han efectuado.

Dijo que propondrán esta nueva modalidad, para que sea efectiva durante los dos años de gobierno que le quedan al presidente Daniel Ortega Saavedra.

“Lo que nosotros estamos planteado de manera más clara, para darle una oportunidad, en este caso al gobierno en medio de la crisis, es que nos pongamos de acuerdo, empresarios, trabajadores y el gobierno, para que la negociación no la hagamos cada seis meses, si no anual, en estos dos años que quedan de este gobierno”, afirmó González.

“Es una consideración”

“La ley establece dos veces por año, pero nosotros estamos haciendo una consideración, una concesión para enfrentar la crisis, que la negociación la hagamos una vez por año”, reiteró.

Sin embargo, el otro planteamiento de la CST, para contrarrestar estas “consideraciones”, es que el gobierno mantenga con precios bajos los productos de la canasta básica, de manera que no se golpee el poder adquisitivo de los empleados.

“Eso quiere decir que es necesario subsidiar los productos de la canasta básica en estos últimos dos años. Esa es una nuestra propuesta”, dijo González, quien señaló que tanto el gobierno como el sector privado deben de respaldar dicho planteamiento.

“Nosotros hemos dicho que Enabás nos abastezca los comisariatos de los trabajadores con precios preferenciales, no a precios de mercado, es decir a precios subsidiados”, explicó.

Economista: no es posible

Sin embargo, para el economista Sergio Santamaría, la demanda que plantea González, de subsidiar los precios de los productos de la canasta básica, difícilmente será aceptada por el gobierno del presidente Ortega.

“No veo como pueda financiar ese subsidio, se ve difícil, es poco probable”, afirmó el economista, quien señaló que a pesar de que se pueda fortalecer a Enabás, cubrir subsidios no se encuentra al alcance del Ejecutivo en estos momentos de crisis económica y cuando se pretende aprobar una reforma tributaria. “No es la mejor opción con la crisis actual”, dijo Santamaría.

Por otro parte, el secretario general de la CST negó que 11,702 personas hayan quedado en el desempleo durante la administración del presidente Ortega, tal como lo denunció la Federación de trabajadores del Servicio Público (FTP) ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos.

Dijo que los despedidos, y por razones de “reestructuración de instituciones el Estado a nivel de direcciones”, no superan las mil personas.