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La iniciativa de Ley de Reforma Tributaria pretende gravar las pensiones pagadas a los jubilados, mientras sus efectos por la vía del aumento del Impuesto sobre la Renta tendrá un efecto devastador para el sector empresarial, hasta el punto de colocar al borde de la desaparición a la micro y pequeña empresa, advirtieron economistas.

Adolfo Acevedo Vogl indicó que “a diferencia de la propuesta que venía ‘consultando’ el gobierno mediante la presentación de filminas, en el capítulo “a” del Impuesto sobre la Renta, IR, que gravará a los asalariados, se mantiene la deducción del aporte laboral del 6.25 por ciento al INSS, pero se gravará con el IR las pensiones pagadas a los jubilados”.

Acevedo señala que en el punto 4 de la “exposición de motivos” de la ley, el gobierno anuncia el gravamen de las pensiones. En el documento se señala “establecer el siguiente tratamiento tributario para las rentas del trabajo: a) exentos los aportes personales de pensiones, realizando una deducción por el aporte laboral al INSS; b) exentos los rendimientos del fondo constituido para pensiones, y c) no exentos los pagos".

Agrega que “según la propuesta en la sección II, referida a las Rentas del Trabajo, en el artículo 17, que establece las rentas del trabajo exentas, aparecen, al igual que en la Ley vigente, el décimo tercer mes o aguinaldo, y las indemnizaciones contempladas en el Código del Trabajo, pero ya no aparecen como en la actual Ley, los ingresos que se perciban conforme la legislación de Seguridad Social".

“Es decir, en la propuesta de Ley del gobierno ya no aparecen exentas las pensiones que los jubilados reciben del INSS”, enfatiza.

Además, en el artículo 21 de la iniciativa de Ley del Ejecutivo, que trata de las deducciones, se establece la deducción de "la cotización o aporte de las personas naturales asalariadas en cualquiera de los regímenes de la seguridad social".

“En síntesis, se mantendrá la deducción del aporte laboral al INSS, pero ya no estarán exentas del pago del Impuesto sobre la Renta las pensiones pagadas por el seguro social, reitera Acevedo.

Arrasarán con micro y pequeña empresas

Por su parte, Néstor Avendaño alertó que la pretensión del Ejecutivo de aumentar del 1 al 2 por ciento en 2010, y al 2.5 por ciento en 2011 el Impuesto sobre la Renta a las empresas del sector privado, pone en “riesgo severo” de “provocar el cierre de muchas empresas por motivos de iliquidez”, principalmente las del sector micro y pequeño.

Otro golpe, igual de fuerte, recibirían las medianas empresas, que de acuerdo con el especialista, se convertirían inmediatamente en pequeñas empresas.

“Realmente uno puede demostrar que ese impuesto que está propuesto, elimina una gran liquidez de las empresas, y afecta principalmente a la microempresa y a la pequeña empresa, que constituyen ambas el 80 por ciento del total de empresas de este país”, explicó Avendaño.

Señaló que “el impuesto sobre los ingresos brutos, va a golpear severamente al 80 por ciento, que son microempresas y pequeñas empresas”. “Recuerde que el 65 por ciento son microempresas, y el 15 por ciento son las pequeñas empresas. Éstas quedan golpeadas. Éstas desaparecen con este impuesto”, afirmó.

“Y yo creo que la mediana empresa, con este impuesto, se vuelve pequeña”, dijo Avendaño, quien consideró que “no le conviene al gobierno provocar más desaceleración con este tipo de impuestos, con esas magnitudes de los porcentajes del 2 por ciento y 2.5 por ciento”.

“No le conviene al gobierno, porque la medicina le va a salir más cara. Si anda buscando impuestos, lo que va obtener son menos impuestos, porque muchas empresas están expuestas al riesgo de cerrar”, reiteró.

De acuerdo con Avendaño, para quien “el riesgo es real”, antes de que esta medida se apruebe en el seno de la Asamblea Nacional, se debe de tomar en cuenta el promedio de ganancia bruta de las empresas nacionales, para tener una referencia del nivel del impacto de la medida.

Puestas en jaque

“Sería bueno preguntarnos cuál es la tasa de ganancia bruta promedio nacional que tiene la economía de Nicaragua: es apenas del 10 ó 12 por ciento, no más. Y le vas a quitar el 3 por ciento adicional a eso. Pues los pone en jaque”, advirtió.

“Ese es el riesgo real, y es la principal medida que está presentando el Ejecutivo”, dijo Néstor Avendaño, quien calificó la propuesta como “poco seria profesionalmente”.

De acuerdo con las proyecciones del gobierno, la totalidad de la reforma persigue un aumento recaudatorio del 1.48 por ciento del Producto Interno Bruto, y sólo con esta medida, pretende garantizar hasta un 1.34 por ciento de dicho total a recaudar.

Según Avendaño, el Poder Ejecutivo “ha olvidado que dicha medida que la ha influenciado el Banco Interamericano de Desarrollo”, se puede aplicar en países con mayor capacidad económica.

Un lujo para países más solventes

“Este lujo se puede hacer en Costa Rica o en Guatemala, en El Salvador. Pero en Nicaragua --que apenas participa con el 4.5 del Producto Interno Bruto (PIB) en Centroamérica--, es muy dañino”, aseguró.

Señaló que en Nicaragua existen empresas con poca tecnología, capacitación técnica, y con empleados que padecen de altos niveles de inseguridad social. “Recuerda que aquí sólo el 20 por ciento de la Población Económicamente Activa está asegurada”, dijo, por lo tanto, “esta medida no está ajustada a la realidad nuestra”.

Avendaño señaló que en ese sentido, “la Asamblea Nacional tendrá que convocar de nuevo a todos los agentes económicos y sociales para escuchar con mayor seriedad profesional los argumentos que el gobierno ha obviado”.

En el caso del impacto que pueda tener la nueva medida recaudatoria sobre las empresas de gran capital, señaló que éstas podrán resistir. “Si no cierran y se van del país en cualquier momento las transnacionales, las que queden van a jugar con el precio al consumidor. Al final, el poder monopólico transfiere todo al consumidor. Son como un banquero, nunca pierden en tiempos de crisis”, señaló Avendaño.

Las incongruencias

El economista Acevedo Vogl también sostuvo que la propuesta de reforma tributaria y el proyecto de presupuesto 2010, presentados por el Ejecutivo no cuadran. Mientras la Ley de Concertación Tributaria proyecta para el próximo año una recaudación fiscal del 1.48 por ciento en relación al Producto Interno Bruto, PIB; el Presupuesto 2010 estima que los ingresos fiscales serán del 0.77 por ciento respecto al PIB.

“La proyección de la recaudación tributaria para 2010 debería incluir, primero, el efecto de aumento en la recaudación como resultado del crecimiento proyectado de la economía y del nivel de precios; y, segundo, el aumento (de las recaudaciones) debido al cambio del sistema tributario. Por ello, llama aún más la atención el porqué sólo se refleja en el presupuesto un aumento de la recaudación equivalente al 0.77 por ciento del PIB”, expresa el economista independiente, Adolfo Acevedo.

En su análisis, Acevedo no encuentra explicación para esta diferencia entre ambas propuestas de ley, máxime cuando el Ejecutivo mostró gran interés en presentar las iniciativas ante la Asamblea Nacional de forma simultánea alegando que “una va de la mano con la otra”.

Ni los ahorrantes se salvarán

Néstor Avendaño calificó como “antipopular” la medida que impulsa el gobierno de establecer un impuesto del 10 por ciento sobre los intereses de todo tipo de depósitos, con independencia de moneda, plazo o denominación.

Actualmente, este impuesto del 10 por ciento es aplicado a los depósitos de 10 mil dólares arriba y en moneda dólar, pero con la propuesta gubernamental esa excepción deja de existir, y la tasa de impuesto se aplicará a todos los ahorros por igual.

“Esta medida castiga al 85 por ciento del monto total de los depósitos de ahorro y a plazo, porque el 15 por ciento es mayor de 5 mil dólares, o su equivalente en córdobas, porque ese ya paga el 10 por ciento”, explicó Avendaño.

Señaló que en este punto el Ejecutivo estaría actuando con “poca equidad”, medida que afectaría a las personas de bajos ingresos que optaron por tener su depósitos en un banco, en vez de tenerlos “bajo el colchón”, “como decimos en la teoría económica para evitar que se los roben”.

“Lo que va a hacer esta gente es salirse del sistema, y va a ocurrir en el fondo lo que quieren los bancos: aliviar el gran exceso de liquidez que tienen, que no hallan qué hacer con tantos córdobas”, dijo el economista.

Avendaño dijo que el Ejecutivo sabe que aún “no ha terminado la negociación” sobre el tema de la reforma tributaria.