Luis Galeano
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El gerente General de la firma Alba de Nicaragua S.A., Albanisa, Rafael Paniagua, anunció que la “Albota”, Alba Alimentos de Nicaragua, S.A., Albalinisa, dueña del Hotel Seminole y de la finca ganadera Chiltepe, tiene cinco nuevos proyectos en camino, entre los que destacan la construcción de dos mataderos con capacidad para destazar unas 600 reses diarias.

“La semana pasada nuestro vicepresidente Ejecutivo (de Albanisa Francisco López) firmó documentos para la construcción de cinco nuevos proyectos: dos mataderos para el sacrificio de 600 reses diarias, que se repartirán en 250 (en uno) y 350 reses (en el otro)”, dijo Paniagua al comparecer ayer en el canal oficial del partido de gobierno.

Paniagua no entró en detalles sobre dónde se construirán los mataderos ni sobre el costo que tendrán, ni sobre cómo se tratará con los productores ganaderos, sólo se limitó a decir: “Esta Albota de Albanisa, va por más proyectos, cinco proyectos más”.

Albalinisa forma parte de las más de 10 empresas que trabajan bajo el alero de Albanisa, y que el mismo Paniagua aclaró que no son “Albitas, sino Albotas”, pues cada una de ellas maneja millones de dólares en su ramo, que van desde construcción, transporte, generación eléctrica, puertos, almacenamiento y distribución de carburantes, y seguridad, entre otros.

Según el Centro de Trámite de las Exportaciones (Cetrex), la firma Albanisa pasó de cero exportaciones en 2008 a 1 millón 500 mil dólares entre enero y febrero de 2009. Albanisa es una empresa privada mixta en la cual Petronic es dueña del 49 por ciento de las acciones, y el restante 51 por ciento está en manos de la también estatal venezolana Petróleos de Venezuela (PDVSA).

Fue a través Albalinisa que Albanisa obtuvo el Hotel Seminole y la finca Chiltepe, con una gran cantidad de ganado de raza, además del Centro de Mejoramiento Genético, Cemege.

Según Paniagua, Albalinisa es el puente por medio del cual se han exportado hasta cien millones de dólares en productos como café, frijoles negros, novillos, vaquillas, leche, carne y maíz, lo que beneficia directamente al pueblo venezolano.

“Esto es como pago de parte de la factura petrolera, es decir, es parte del comercio justo que promueve el ALBA, es parte del acuerdo”, dijo Paniagua.

El convenio al que se refiere Paniagua contempla, entre otras cosas, una cuota de seis mil toneladas de carne de res de Nicaragua hacia Venezuela. Estas seis mil toneladas se han estado exportando gradualmente debido a diferentes trámites administrativos y de rutas de transporte.

En un momento, las exportaciones de carne se vieron limitadas por las exigencias de Venezuela de pedir un tipo de corte especial que incrementaba los costos de producción, ya que sólo pedían una parte específica de la res, y el resto se quedaba en el país, pero al parecer eso se superó.

Procesadora de leche y de trigo

Los otros tres proyectos que emprenderá Albalinisa, de acuerdo con Rafael Paniagua, son dos plantas procesadoras de lácteos y una industria de harina.

“Esas dos procesadoras de lácteos son para producir leche en polvo, mantequilla, queso y todos sus derivados; y una fábrica procesadora de harina de maíz, trigo, papa, etc., y todo lo que es lo nuestro”, dijo el gerente de Albanisa.

Semanas atrás, un directivo de uno de los principales operadores del sector lácteo del país, como es Centrolac, confirmó que Albalinisa es intermediaria en el esquema de exportación de leche UHT (que no necesita refrigeración) a Venezuela.

“Se trata de hacer complementario y cada vez más justo este proceso que sólo acuerdos como el ALBA pueden producir”, señaló Paniagua en el canal oficial.

“Refinería no es pulpería”, dice

Asimismo, el gerente de Albanisa justificó el inicio de la construcción de la refinería y planta química “El Supremo Sueño de Bolívar” hasta 2011, indicando que lo que se va a erigir “no es una pulpería”, sino el proyecto más grande e importante de la región después del Canal de Panamá.

“Esto no es una pulpería ni un centro comercial, se trata de un complejo industrial que va a servir para refinar productos derivados del petróleo, y, además, de una planta petroquímica que servirá para obtener los implementos para hacer más Petrocasas”, dijo Paniagua en su comparecencia.

“Estás hablando de un complejo que va a procesar 75 mil barriles diarios de combustibles en su primera etapa, y 150 mil barriles en su plenitud de funcionamiento, es decir, Nicaragua va a tener capacidad de exportar a la región”, añadió.

2011 es un año electoral en el que los nicaragüenses decidirán quién gobernará el país en el siguiente quinquenio. Paniagua insistió en que la complejidad y lo grande del proyecto es lo que debe entenderse como la razón por la cual la construcción de la planta se realizará hasta ese año, algo que se contradice con los discursos que se dijeron hace unos años.

A finales de diciembre de 2007, el presidente de Petronic, vicepresidente de Albanisa y tesorero del FSLN, Francisco López, anunció desde La Habana, Cuba, que Venezuela había aprobado un desembolso de 250 millones de dólares para iniciar la primera fase de la construcción de la refinería y una petroquímica. La inversión total se estimaba en 4 mil 500 millones de dólares, cuyas obras se esperaba finalizaran en cuatro años, es decir, en 2012.

“Esta petroquímica es clave, porque de ella es que van a salir los materiales de PCV y todo lo necesario para la construcción de más Petrocasas”, dijo Paniagua, dejando claro que, por el momento, no habrá más viviendas de interés social, después de las 100 que se construyeron en las cercanías del mercado Mayoreo.