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LEÓN

Un ciudadano de 32 años, oriundo del barrio indígena de Sutiaba en el sector suroeste del municipio de León, murió por intoxicación metílica este miércoles en horas de la noche. Estaba siendo atendido en la Unidad de Cuidados Intensivos, UCI, del Hospital Escuela “Óscar Danilo Rosales Arguello”.

De acuerdo con el dictamen médico, y la constancia de defunción emitida por el centro asistencial, el paciente Mario Enrique López Hernández, de 32 años, ingresó con acidosis metabólica severa e intoxicación por metanol. Murió después de 48 horas de permanecer ingresado.

Martha Acosta, cónyuge de López Hernández, manifestó que el médico forense, Paulino Medina, descartó la muerte por metanol a pesar del cuadro clínico que presentaba el paciente, y le aseguró que la muerte fue por cirrosis hepática.

Pero los progenitores de la víctima, Luis López Muñoz y Rosa Manuela Hernández, ambos de 66 años, se aferran al dictamen emitido por las autoridades de salud.

“No fue por cirrosis”

“Mi hijo no murió por cirrosis; él tenía más de dos años de haber dejado el licor. Volvió a tomar, y el domingo me manifestó que se estaba muriendo”, afirmó doña Rosa Manuela.

Según información suministrada por familiares, el licor que consumió López Hernández fue adquirida en la cantina de la ciudadana Mercedes Ramírez, oriunda del reparto Cobisuba, en el sector de Sutiaba, en donde la Policía y el Minsa se presentaron a decomisar el producto. Además, fueron inspeccionadas las cantinas Pepena, y Las Siete Argollas, en el barrio Laborío.

El comisionado Yamil Gutiérrez, segundo jefe de la Policía en León, aseguró que una vez que el Hospital extendió la constancia de defunción y confirmó que el paciente había muerto por intoxicación metílica, procedieron a realizar una inspección en los establecimientos donde presuntamente la víctima había consumido licor.

El jefe policial añadió que fueron visitados cuatro lugares, y que en ninguno de ellos se encontró guaro lija o licor a granel.

Cerco Minsa-Policía

Mientras tanto, la Policía en coordinación con el Minsa incrementó el cerco epidemiológico en el municipio de León para conocer el origen del supuesto licor mezclado con metanol.

Santiago López Hernández, uno de los hermanos de la víctima, que compartió y bebió alrededor de siete botellas de licor, presenta síntomas sospechosos de intoxicación.

“La ultima botella de licor que consumimos tenía un color extraño, pero no nos imaginábamos que era un producto malo porque el envase estaba sellado”, dijo.