• |
  • |
  • END

Durante seis meses no habrá alzas en la tarifa del servicio de energía eléctrica, reveló anoche el presidente Daniel Ortega en León, donde precisó que esa medida tiene un costo de 20 millones de dólares que serán prestados a los fondos ALBA con cero por ciento de interés, sin embargo, no aclaró quién o quiénes la pagarán.

“Yo le dije a los compañeros: no podemos incrementar la tarifa de energía en estas condiciones en que está el país. Ya encontramos una forma”, anunció Ortega a una concurrencia citada a un acto político.

Les preguntó: ¿Cuál es la única empresa que nos puede asegurar este financiamiento de 20 millones de dólares con cero por ciento de interés? Y él mismo se respondió: “El ALBA”.

Ortega detalló que desde hoy hasta el 30 de abril de 2010, “se congela la tarifa y esto beneficiará a 633 mil clientes, que son el 93 por ciento de los usuarios de energía”. Esta disposición, según dijo, también cubre a los productores que utilizan el suministro para el bombeo de agua con el fin de irrigar sus cultivos.

Ese monto anunciado por Ortega es una deuda que el Estado adquiere con los fondos ALBA, pero olvidó mencionar que ese dinero terminará en las cuentas de la antigua Unión Fenosa, que ahora se hace llamar solamente Disnorte y Dissur. Será esta firma española la que reciba el monto para seguir comprando y vendiendo la energía.

En el acto hubo quien le gritara “¿Quién va a pagar la deuda? ¡Que la pague Unión Fenosa!”, pero al final no aclaró quién asumirá la cancelación.

Tampoco aclaró lo que sucederá el primero de mayo de 2010, un mes que se caracteriza por despuntar con las alzas de cada año. Los funcionarios del Instituto Nicaragüense de Energía, INE, prometieron que mañana lunes van a dilucidar todos esos detalles en una conferencia de prensa a la que convocaron desde el viernes pasado.

“Mientras no se aclare que los usuarios no pagaremos esa deuda, no hay nada qué celebrar porque lo único que estarían haciendo, es retrasarnos el golpe”, dijeron en horas de la mañana los miembros de la Red Nacional de Defensa de los Consumidores, RNDC.

Justificó a sus simpatizantes

En otra parte de su discurso, Ortega nuevamente justificó las acciones de sus simpatizantes, quienes esta semana advirtieron que no cesarán las protestas contra el embajador de los Estados Unidos, EU, en Nicaragua, Robert Callahan, hasta que se vaya del país.

Los ciudadanos leoneses presentes en la actividad celebraban las palabras del Presidente y las críticas a Callahan. De fondo se podían escuchar las voces eufóricas que repetían: “que se vaya el embajador”.

El presidente dijo que Callahan repite las declaraciones del gobierno de los Estados Unidos y que por eso ocasionó que ahora el pueblo nicaragüense esté en su contra, aunque no se refirió específicamente a qué es lo que había dicho Callahan para que la población esté en su contra.

Manifestó que el Canciller de Nicaragua ha hablado personalmente con el diplomático para decirle que son “los gobiernos estadounidenses los que han venido desde allá a hacerle daño a Nicaragua”, y así continuó su discurso acostumbrado de antiimperialismo y deudas no pagadas por parte de los “gringos”.

Por otra parte, Ortega reiteró que no se le va a cobrar impuesto a las pulperías, pero ahora también agregó que es mentira que a los pensionados se les va imponer un tributo. “Cómo se le va ha poner un impuesto a los pensionados que reciben 300 córdobas o mil córdobas”.

Sin embargo, diferenció que a los que sí se les cobrará impuestos es a los pensionados de las empresas privadas y a los altos funcionarios del Estado que reciben más de 5 mil dólares. “Ésos son los que tienen que pagar impuestos”, manifestó Ortega ovacionado por los asistentes.