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Rigoberto Reyes Herrera, primo hermano del presidente del Poder Electoral Roberto Rivas Reyes, indicó que ahora entiende cómo el magistrado pasó de ser un muchacho “humilde, tranquilo y modesto, a opulento, arrogante e impune”, mientras el jubilado Jorge Toledo Aguilar, quien lo acusó por varios delitos, aseguró que el funcionario goza de “protección celestial y terrenal”, y por eso actúa con tanto descaro.

Rivas Reyes, Presidente del Consejo Supremo Electoral, CSE, que hace unas semanas convocó rápidamente a los medios para avalar con una gran sonrisa el fallo de la Sala Constitucional, que permite la reelección del mandatario Daniel Ortega, actualmente se mantiene escondido de los medios de comunicación.

Esto, por los hallazgos de la reciente investigación del diario La Nación de Costa Rica, que demostró que es dueño de cuatro casas en un exclusivo reparto en San José, cuyo costo por cada una oscila entre los 950 mil y los tres millones de dólares, y además hospeda en una de ellas a dos hijos del presidente Ortega. Ayer, EL NUEVO DIARIO intentó hablar nuevamente con Rivas Reyes, pero no fue posible, y su vocero Félix Navarrete, no respondió.

Antes, el 13 de octubre, Jorge Toledo, denunció a Rivas Reyes en la Fiscalía por fraude contra el Seguro Social y por otros delitos contra la Constitución. En esa ocasión se le buscó para conocer su versión sobre el asunto sin obtener respuesta más que la de su vocero, que dijo se trataba de una campaña en contra del funcionario por avalar el fallo de la Corte.

Rigoberto Reyes: “Ahora entiendo todo”

El primo hermano del titular del CSE, Rigoberto Reyes Herrera, un hombre que le ha reclamado desde hace casi 10 años a Rivas, el haber incluido bienes de él y de sus hermanos, en una indemnización de Josefa Reyes por la finca “La Garnacha”, dijo entender por qué nadie le toca un pelo al polémico funcionario.

“Lo de nosotros sólo fue el inicio, y ya después hemos visto cómo poco a poco han venido saliendo cosas más grandes, imaginate lo que son esas cuatro casas en San José, en un lugar donde sólo viven ricos. ¿Te das cuenta del poder económico que tiene?, todo eso con un origen oscuro”, dijo Reyes Herrera.

Se refiere a la indemnización de un millón 80 mil dólares, pagada por el Estado de manera irregular a su tía Josefa, madre de Roberto Rivas, en 1996, como parte del reclamo de “Ranchería Reyes & Cía. Ltda.”, entre la que se encontraba “La Garnacha”. Ahí Roberto Rivas, quien actuó en representación de su madre, entre otros bienes, incluyó los de sus primos y hasta un burro Kentucky, que Rigoberto Reyes había matado por accidente casi 50 años antes.

“Eso explica por qué nosotros hemos visto al que era un muchacho muy sencillo, humilde y tranquilo, convertirse en alguien que tiene una enorme cantidad de dinero, que le ha dado mucha fortaleza, opulencia y mucha influencia política, que le permite actuar con esa seguridad de que no le va a pasar nada”, dijo Reyes Herrera.

Añadió que la cercanía entre su primo y el presidente es tal, que el último le confía la vida de sus hijos en Costa Rica. “Nadie que no sea familia o una persona amiga de una enorme confianza, hospeda a los hijos de un conocido, ahí lo que uno mira es que existe una relación muy fuerte entre el presidente Ortega y el magistrado Rivas”.

“Con protección celestial y terrenal”, dice Toledo

Para el jubilado Toledo, la publicación del diario costarricense deja al descubierto la capacidad económica que tiene el magistrado presidente, cuyo origen es cuestionado, pero que crece por la protección con que cuenta por parte del cardenal Miguel Obando y del presidente Ortega.

“Esto es como decía mi abuelita, que se enredaba, y en lugar de afirmar son ‘zorros del mismo piñal’, decía, son ‘piñas del mismo zorral’”, dijo Toledo.

Toledo acusó a Rivas en la Fiscalía y en la Contraloría, de haber deducido casi C$ 27 millones a trabajadores de la cuota obrero-patronal, sin enterarlos al Seguro Social, y de haber suscrito con el titular del INSS, Roberto López, un arreglo de pago en detrimento de esa entidad, cuyo patrimonio es de los jubilados y pensionados.

“Los que buscaban por qué no prosperan las acciones penales ni las acusaciones, ni las denuncias contra Roberto Rivas, ahí tienen sus respuestas: es porque tiene manto celestial a través del cardenal, que seguro está muy cerca de Dios, y lo protegen las fuerzas terrenales a través del presidente Ortega y de su esposa”, añadió.

Tanto Rigoberto Reyes como Jorge Toledo consideran que en algún momento Rivas deberá responder por los señalamientos en su contra.

“Es difícil ver al magistrado Rivas en problemas con la justicia por ahora, y si así ocurriera, pues ya tiene casas fuera del país a las que se puede ir, pero hay que confiar en Dios y hacer algo por la democracia”, dijo Reyes Herrera.

“Con los dos mantos que tiene es complicado, pero no hay que perder las esperanzas de que las cosas cambien con otro gobierno que sea verdaderamente democrático, y que persiga a los corruptos por un mejor Estado de Derecho y por un mejor país, no el remedo de gobierno que tenemos, que dice ser transparente y que más bien apaña a los corruptos de cuello blanco”, señaló por su lado Toledo.