•  |
  •  |
  • END

No sólo lo detuvieron en la calle y lo requisaron, también en plena vía pública lo obligaron a bajarse hasta el calzoncillo, a bordo de la camioneta particular donde cuatro policías se movilizaban y donde amenazaban con llevarse preso al joven Luis Alberto García Báez, quien denunció el abuso ante la Estación III y en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh.

Según el denunciante, él venía de ver a su novia y se dirigía a su hogar, cuando de la gasolinera Esso El Güegüense, 1 cuadra al sur, desembocó la camioneta civil blanca, placa 089537, donde viajaban cuatro oficiales de Policía. Dos con sus respectivas camisas celestes, el otro con el uniforme azul de antimotín, y un cuarto vestido de civil con camisa negra.

“Se detuvieron, me requisaron, me quitaron la mochila, la registraron, me quitaron los celulares, 600 córdobas, y preguntaron si yo consumía droga, a lo cual dije que no. A pesar de eso, el oficial insistía en que yo era consumidor y me echaría preso”, narra el afectado, asegurando que los hechos ocurrieron a eso de las 10 de la noche con 10 minutos.

“Te voy a llevar a la estación y llamaré a la Xochilt Ocampo, del Canal 10, para que salgás en los medios de comunicación, así les gusta a los muchachitos fresa”, dijo el agente. “Después me exigió que me montara a la camioneta, y arriba, ordenó primero que me bajara el pantalón y lo hice. Luego me ordenó que bajara el calzoncillo y tuve que hacerlo”, comenta García Báez.

Posteriormente, el denunciante aseguró que en la camioneta lo anduvieron por varias partes, mientras lo amenazaban con ir a dejarlo preso a la estación policial. Fue hasta las 11 de la noche que me dejaron en la parada de buses en frente al supermercado Palí, cerca del Mercado “Israel Lewites”.

“Me regresaron mis pertenencias, y todavía al decirme que me bajara del vehículo me pidieron que les diera mi dinero para gasolina, a lo que yo me negué, y fui de inmediato a poner la denuncia en la Estación III por el maltrato y el abuso del cual fui víctima”, comenta.

En la estación lo atendió la oficial Enna Noguera Rivas, hizo las llamadas telefónicas y dieron con los agentes a los que pudo identificar.

El expediente de la denuncia fue tomada personalmente por el jefe policial del Distrito III, comisionado mayor Yuri Valle, quien le aseguró que era un caso para Asuntos Internos, y él mismo lo haría llegar a los investigadores.

García Báez, estudiante de Administración de Empresas, dijo que fue al Cenidh porque, en primer lugar, los policías abusaron de su autoridad al ordenarle que se bajara sus prendas en la vía pública, y por otro lado para consignar el caso, y que hubiera seguridad de que el mismo tuviera respuesta y se castigue a los agentes implicados.

El afectado comentó que aparentemente el objetivo de los policías era sacarle dinero intimidándolo.