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El megaproyecto de irrigación en el Pacífico nicaragüense, que el Gobierno anunció en días recientes, llevará tiempo. El titular del Ministerio Agropecuario y Forestal, Magfor, Ariel Bucardo, confirmó ayer que los “primeros resultados” de esa iniciativa se verán hasta dentro de dos años.

“Vamos a arrancar con cinco mil hectáreas (o sea 7 mil manzanas) hasta llegar en 15 años a toda la franja del Pacífico. Se realizarán estudios para ver qué cultivos podemos desarrollar en la parte de Granada y de Managua. Eso se tiene que analizar, y aunque pensamos en granos básicos, lo importante es que el Gobierno está haciendo frente a la situación de cambio climático con está idea”, argumentó.

El proyecto contempla usar las aguas del Lago Cocibolca para irrigar 65 mil hectáreas de tierra (91 mil manzanas) en los primeros cinco años, ampliándose la capacidad a 625 mil hectáreas (875 mil manzanas) en los próximos 15 años.

FAO sugiere un manejo “prudente”

Eso permitiría, según previsiones oficiales, producir anualmente más de 3 millones de toneladas de alimentos, cuando el plan funcione a plenitud. Como está ideado, abarcaría desde Rivas hasta Chinandega.

Al ser consultado al respecto, el representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, en Nicaragua, Gero Vaagt, dejó entrever que el proyecto es bueno, pero advirtió que debe manejarse con “mucha prudencia”.

“Nicaragua tiene mucha agua, pero al mismo tiempo se debe cuidar ese recurso, se debe manejar con cuidado. El proyecto es un paso, claro que permite independencia de los efectos de sequía, una ampliación de las cosechas, autosostenibilidad, y Nicaragua tiene esas facilidades, pero al mismo tiempo es necesario que el recurso se maneje con prudencia”, planteó.

De acuerdo con Bucardo, con el proyecto descrito, aparte de buscar la autosuficiencia alimentaria, Nicaragua pretende exportar más alimentos a los países que conforman el Alba y de paso a Centroamérica.