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La música preinsurreccional que nació en las aulas de la UNAN-Managua y que sirvió hace 34 años para apoyar la organización del pueblo que dio al traste con la dictadura somocista, volverá al escenario en un concierto titulado “La insurrección de las voces”.

Ese mensaje de reflexión lo llevarán al Teatro Nacional Rubén Darío, quienes cuando eran unos chavalos que no llegaban a los 20 años, iniciaron en el Auditorio 12 del Recinto Universitario “Rubén Darío” (RURD) el grupo Pancasán, que fue integrado por dirigentes estudiantiles involucrados en la lucha contra la dictadura.

Francisco --Pancho-- Cedeño, una de las voces principales del grupo, que también enfrentó los balazos de la Guardia Nacional en actividades organizativas en la universidad y en los barrios de Managua, explicó a EL NUEVO DIARIO el porqué volvieron a juntarse los originales de la agrupación.

Cuando se cumplieron los 25 años de la Cruzada Nacional de Alfabetización, el sacerdote Fernando Cardenal invitó a los originales de Pancasán para que interpretaran seis canciones de la época en un acto que se desarrolló en la UCA.

“Desde entonces (hace cuatro años) nos quedó la inquietud de juntarnos para hacer un concierto con las viejas canciones preinsurreccionales”, proyecto que se materializó con la propuesta que les hizo Ramón Rodríguez, Director del Teatro Rubén Darío para presentarse los días 7 y 8 de noviembre.

Cedeño, el único que sigue en la música, no así los otros (Marlene Álvarez, Agustín Sequeira y Martín Fonseca, que ahora es ingeniero civil), dijo que la idea comenzó a “cuajar” desde marzo pasado, logrando intercalar el concierto en las efemérides de Carlos Fonseca, y “nos pareció válido cantar estas canciones de lucha, de remembranzas históricas”.

¿Por qué el nombre del concierto?

Cuando le preguntamos si con el nombre del concierto se podría hacer una analogía con el momento histórico que está viviendo el país, el músico dijo: “Lo podemos ver desde ese ángulo, podemos verlo desde el ángulo de la historia, porque en la lucha contra Somoza se habían cerrado muchísimos espacios, había una represión increíble, y sucedió el derrocamiento de la dictadura”.

Los primeros indicios de esa insurrección se dieron en la generación nuestra, los veinteañeros de aquella época, y comenzaron a levantar sus voces, después sus puños y finalmente sus armas. Por eso ‘la insurrección de las voces’ rememora la lucha de los jóvenes de aquella época contra Somoza”.

“Hoy nos parece que también puede ser válido, y es importante que las voces se expresen, que emitan sus opiniones, no importa que sean de criterios diferentes, de eso se trata, y si en Nicaragua la idea es hacer un país donde haya todos los espacios de expresión, me parece que levantar las voces para proponer, para criticar, para decir cosas importantes, creo que es válido también”.

Reconoce que el concierto se hace en un momento difícil que vive Nicaragua debido a la efervescencia que ha despertado el “bypaseo” del artículo 147 de la Constitución Política que hicieron seis magistrados de la CSJ, “pero a los que se dedican a la política les toca dilucidar (esa situación) y nosotros, en todo caso, queremos hacer remembranza de la historia y que todo mundo reflexione o saque su lectura”.

En el grupo “hay coincidencias, como dijera Ricardo Morales Avilés, hay que cambiar tantas cosas, y ciertamente hay que cambiar muchísimas cosas en Nicaragua, pero eso es parte de un proceso social que tendrá que gestarse en el país”, dijo.

Otro integrante

Agustín Sequeira, que formó parte de Pancasán, ahora dedicado al mundo de las cooperativas y de la ganadería en Acoyapa, Chontales, dijo que con la pérdida del sandinismo en el 90 “quedé con una mano atrás y otra adelante”, por lo que decidió trasladarse a una finca de su familia, ya que no tenía nada, “porque ni el partido ni el Ejército me dieron una beca”.

Entre 1983 y 1985 estuvo en un batallón donde fue también el político, y hasta 1992 estuvo en las estructuras del FSLN, de las cuales se retiró y se vino a Managua. Después de muchos años de ahorrar trabajando en el comercio, se fue a la finca haciendo malabares, porque jamás ha sido sujeto de crédito por parte de los bancos, y “como no ando con banderas partidarias no tengo derecho al crédito”.

Agustín, fundador de la cooperativa de ganaderos Alianza Amerrisque de Chontales, y secretario de Canislac (Cámara Nicaragüense del Sector Lechero) dijo que el “hachazo” de la reforma tributaria golpeará a todo el mundo.

Dijo que la gente siempre los asoció de que solamente “éramos un grupo para cantar”, pero la realidad no fue así. “Eso fue como una mampara”, dijo, porque los cuatro desarrollaban tareas organizativas dentro de las asociaciones del movimiento estudiantil universitario, cuyo núcleo era el Centro Universitario de la Universidad Nacional (CUUN).

“Cuando salíamos a cantar a los barrios no podíamos andar con instrumentos, apenas dos guitarras porque era difícil”, dice Agustín, y recordó que en las Américas II, cantando a las 3 de la tarde en la terminal de la ruta 104, la Guardia nos rodeó, y me acuerdo que Marlene (Álvarez) tuvo que tirarle a la cara a un sargentón la guitarrilla que andaba.

Marlene, quien acompañó a Pancasán entre 1975 y 1979, y quien ahora labora en un organismo no gubernamental, dijo que esta presentación será para conmemorar los 35 años de constitución de la agrupación. Después del triunfo del 79, Agustín y Marlene ya no formaban parte de Pancasán y así se formó “Tierra Brava”.

Hay que defender la libertad

“Queremos que esta presentación nos sirva a todos de reflexión, sobre lo que hemos vivido, sobre la importancia de defender los ideales que uno tiene, defender la libertad y recordar a aquella juventud que derramó su sangre”, dijo Marlene, quien se retiró del canto porque estaba mal de las cuerdas vocales, y “nosotros gritábamos en los auditorios y en las fogatas en los barrios. Hubo momentos en que me quedaba sin voz, y tomé al pie de la letra la recomendación médica”, dijo la vocalista de “María rural” y “De la libertad del pueblo”, entre otros temas.

La motivación al canto de Marlene se la dieron dos amigas que cayeron en la lucha: Idania Fernández, con la que se bachilleró y que murió en el Frente Sur, y Arlen Siu, a quien conoció en la universidad. “Ellas me influyeron para cantar, porque tenían las mismas inquietudes y motivaciones”, dijo.

Todavía van haciendo la historia

En el concierto, los originales de Pancasán que andan arriba de los 50 años, interpretarán temas como “Pancasán”, “Son estas mismas manos”, “Compañero estudiante”, “Vamos haciendo la historia”, “Toma la tierra”. También incluirán temas de Víctor Jara, de Violeta Parra y de Daniel Viglietti, que forman parte del cancionero latinoamericano.

Los cuatro serán acompañados musicalmente por José “Chepe” en el bajo; Omar Suazo en la guitarra; Miguel Ángel Oviedo en percusión y en batería, y Edwin Rayo en los teclados.

El grupo grabó 2 LP en su primera etapa de los 70. El primer disco lo terminaron donde Lorenzo Cardenal (en la carretera a Masaya). Se hizo en dos noches, porque Horacio Borgen, de Sonoraza, tenía que llevarse la cinta magnetofónica a Costa Rica para prensar los discos. Las grabaciones las terminaron el 22 de agosto de 1978, cuando el Comando “Rigoberto López Pérez” se tomó el Palacio Nacional.

Coincidencias en la historia

El restaurante ubicado en la entrada a Esquipulas, donde END entrevistó a Pancho y a Agustín, es el mismo lugar donde Borgen los invitó hace 31 años (a los integrantes de Pancasán) a una cena. Terminaron noche porque “tuvimos que repetir las cintas debido a que el ruido de los furgones que pasaban por la carretera a Masaya se metía en las grabaciones”.