• Corresponsal Costa Rica |
  • |
  • |
  • END

¿No existen buenos veterinarios en Nicaragua o es más barato ese servicio en otros países? Ésa es la pregunta que surge cuando el presidente del Consejo Supremo Electoral, Roberto Rivas Reyes, envía por avión a Costa Rica, al menos dos perros de la llamada raza japonesa Akita, para que pasen consulta cada 15 días.

Rivas Reyes es muy conocido en el “Centro Médico Veterinario”, ubicado en el sector de La Uruca, San José, adonde él mismo ha llevado a sus canes machos que residen en Nicaragua.

Un colega periodista confirmó los viajes aéreos de lujo que tienen los “bendecidos canes”, ya que no es cualquier mortal el que puede darse estas demostraciones de riqueza al viajar en avioneta privada dos veces al mes.

El chequeo

Aunque el precio de la consulta no es elevado, tomando en cuenta los ingresos que puede tener como magistrado presidente del Poder Electoral y sus otras rentas, lo que sí llama la atención es cuánto podría costar dicho traslado aéreo a una clínica tica.

El valor de la cita médica, reservada previamente, ronda entre los 12 y 15 mil colones (unos 21 y 26 dólares, respectivamente); eso incluye chequeo general, cepillado, limpieza de oídos, cortada de uñas, aseo bucal, entre otras atenciones a los privilegiados animales.

Los Akitas son atendidos por uno de los mejores veterinarios ticos, el doctor Javier Ortiz Quirós. “Es muy conocido y tiene mucha fama en el mundo canino del país”, nos comentó el colega, quien agregó que es común verlos en chequeo de rutina.

“A ellos los traen en la avioneta privada del señor Rivas y luego los llevan en un vehículo de doble tracción, es como una (Toyota) Prado”, indicó.

De la clínica veterinaria los perros pasan a una de las cuatro casas que tiene Rivas en Costa Rica a través de la sociedad Chilibú del Oeste S.A., en el exclusivo reparto de Villa Real, en San José, y en una de las cuales, según el diario La Nación, hospeda a Laureano y Maurice Ortega Murillo, hijos de la pareja presidencial.

Características de los Akita
En Japón, esta raza de perros es la más grande en tamaño y es usada en diversas actividades que van desde cuidado de casas, hasta en las tropas especiales de Colombia, o bien para acarrear trineos en zonas polares.

Según especialistas conocedores de los Akita, estos perros son cazadores, atrapan desde un ave hasta un oso. Son excelentes en peleas y satisfacen el ego del dueño, pues representan riqueza y prestigio, esto porque en la cultura japonesa tener un Akita era un honor sólo permitido a la nobleza.

Pero estos perros también son considerados como un símbolo o talismán de buena suerte, ya que como buen gesto, al nacer un niño o cuando una persona está enferma, se le obsequia una estatuilla de un Akita.

Dos pollos enteros por cada tiempo

Además de los viajes exclusivos y de primera clase, los canes se dan un lujo que miles de nicaragüenses y de otros países se lo quisieran dar al menos una vez por semana. Los perros, según comentarios de su dueño en la clínica, se comen dos pollos cada uno por cada tiempo de comida. Los animales se alimentan una o dos veces al día.

En el mercado tico el precio de un Akita puro ronda los 800 dólares, o en 750, como se ofrece en este sitio web: http://www.yoanuncio.com/cachorros-akita-americano-gran-perro-japones-con-pedigree_anuncio851.html
Sin embargo, si los quiere más baratos, hay de 500 dólares, como se ofrecen en http://www.encuentra24.com/clasificados-page-o486253-costa_rica-492-es.html, o bien los puede encontrar hasta en 250 dólares, http://www.ticoanuncio.com/clasificados/index/listings/page201.htm, sólo que ya tienen varios cruces y han perdido su linaje.

Los Akita Inu
El origen del Akita Inu, o Akita Japonés, se remonta a unos 300 años atrás. Provienen de la isla japonesa de Honshu, ocupando un lugar importante en esa sociedad, al ser de uso de la realeza y personas de importancia.

Se tiene información que esta raza tomó auge y se popularizó una vez concluida la Segunda Guerra Mundial, sin embargo, desde el siglo XVII los comenzaron a entrenar como perros de pelea y luego para la cacería.

Al consultar un veterinario sobre el actuar y carácter de los Akitas, expresó que son perros muy nobles, disciplinados, valientes, inteligentes y sobre todo muy fieles a los amos.

A su vez presentan un comportamiento feroz y rudo con extraños, por lo que hacen una buena labor de guardianes. “Son calmados, pero están muy alerta. Cuidan mucho su territorio ante personas ajenas a su entorno”, agregó el especialista.

El promedio de vida es de 11 a 15 años, pesan entre 75 y 115 libras, y su tamaño oscila entre los 63 y 71 centímetros.