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Tres años después de que ocurriera la fatal explosión en una fábrica de juegos pirotécnicos en el municipio de Nandaime, donde perdieron la vida doce personas, los familiares de las víctimas siguen demandando el pago de la indemnización, por lo cual, ayer se presentaron al Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, para denunciar a los responsables.

Doña María Luisa López, madre de Arely del Carmen Jiménez, de 16 años, quien tenía seis meses de trabajar en la empresa y quien murió en medio de las explosiones, solicitó apoyo al Cenidh para que se obligue a los propietarios de la empresa a que le paguen por los daños ocasionados.

“Exijo que se haga justicia, no solamente por la vida de mi hija, sino por la de los 11 compañeros que fallecieron junto con ella y por los tres sobrevivientes. Queremos que nos den las indemnizaciones materiales”, demandó doña María.

El incendio que ocurrió el 14 de noviembre de 2006 se debió, según las autoridades, a una mala manipulación de los materiales explosivos con los que se fabricaban los juegos pirotécnicos. Durante el siniestro, 20 trabajadores, entre los que se encontraban siete menores de edad, resultaron con quemaduras en casi todo su cuerpo.

Amargo recuerdo

Manuel Cruz, de 21 años, y Marlon Mendieta Flores, de 27, son dos sobrevivientes a la explosión, quienes hablaron poco sobre el lamentable hecho, debido a que dicen que les trae amargos recuerdos.

Sin embargo, pidieron a las autoridades del Ministerio del Trabajo, Mitrab, que hagan cumplir a los dueños de la empresa el pago de las indemnizaciones que se les debe.

“Recuerdo lo que pasó, pero no quiero ser grosero con ustedes, porque eso no me gusta estar recordándolo. Nosotros exigimos que se haga justicia, porque ellos (los dueños de la empresa) salieron libres, así burlándose, como si se murieron unos animales”, expresó con voz baja Mendieta.

Carolina Martínez, abogada del Cenidh, explicó que el pasado 21 de noviembre de 2006, el Mitrab resolvió que los dueños de la empresa, quienes gozan de prisión domiciliar, deben pagar 620 días de trabajo a los obreros afectados y familiares de las víctimas, además de una indemnización económica de alrededor de 18 mil córdobas y el pago por los medicamentos requeridos.

Martha María Ortiz y su esposo, José Zelaya Sandoval, propietarios de la fábrica de pólvora, fueron encontrados culpables por el trágico hecho, pero ahora cuentan con prisión domiciliar, gracias a la benevolencia del judicial a cargo del caso.

“Si los dueños de la empresa pudieron pagar 60 mil córdobas entre los dos para que el juez les permitiera el beneficio de casa por cárcel, entonces creemos que deben tener dinero para pagar las indemnizaciones a estas personas. Tenemos entendido que ellos tienen bienes y terrenos que se les puede embargar para asegurar el pago”, explicó Martínez.

Róger Acevedo, Alcalde de Nandaime, se presentó al lugar para apoyar a los familiares de las víctimas y aseguró que en los próximos días realizarán actividades en beneficio de los afectados.