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La confirmación de la existencia de agua en la luna significa un gran avance desde todas las perspectivas de la ciencia, además da pase a la posibilidad de poblar el satélite terrestre en un futuro no muy lejano, afirmó el científico nicaragüense Jaime Incer Barquero.

“Tradicionalmente, los libros de astronomía catalogaban a la luna como un cuerpo inhóspito, se decía esto porque no poseía agua por la ausencia de atmósfera, y el agua líquida sin atmósfera se evapora”, indicó Barquero.

Aclaró que la viabilidad de poblar la luna no significa que se vaya a crear un paquete turístico para visitarla a cada rato, debido a las condiciones de vida artificiales que ofrece.

Un pasaje costaría “un ojo de la luna”

“No cualquiera puede decir: ahora ya voy para la luna, como decir: voy a Norteamérica o Europa; se requiere de entrenamiento, además el costo de mantener a alguien en la luna es altísimo. Si algún día vendieran pasajes a la luna, costarían millones de dólares”, expresó el científico.

El elemento importante, que si se puede o no vivir en la luna con toda la tecnología, ya fue dilucidado porque se verificó la presencia de dos elementos importantes para la subsistencia del ser humano, como son el agua y el oxígeno.

Según Barquero, el experimento se realizó el pasado nueve de octubre, para verificar la hipótesis de la existencia de agua en las profundidades de los cráteres de la luna. “Esto es importante porque para poder desarrollar proyectos en la luna son necesarias dos cosas: agua y oxígeno, como sabemos, el agua es un compuesto de hidrógeno y oxígeno. Esto garantizará la supervivencia de los astronautas que la colonizarán”.

Esperanzas para comunidad científica

Esta experiencia alentará a la comunidad científica a seguir realizando investigaciones sobre la luna que, para Barquero, habían sido abandonadas desde hace 30 años. “Se había catalogado a la luna como un cuerpo inservible, y esta novedad la pone de manifiesto como un lugar para lanzar excursiones y exploraciones en el sistema planetario”.

Así que la utilidad del agua lunar será únicamente para fines científicos, de investigación o exploración. Esto facilitará la presencia del hombre como explorador espacial, porque desde la luna es mucho más fácil conquistar el espacio, utilizándola como trampolín.