•  |
  •  |
  • END

Luego de escuchar la misa dominical, cientos de granadinos se apostaron en fila para recibir en la frente el aceite perfumado de la Virgen de la Rosa Mística, de la iglesia Nuestra Señora de La Merced de Granada, que desde hace días tiene sorprendidos a los feligreses por la emanación “milagrosa”

El padre Sergio Hernández  impuso el aceite en forma de cruz, y exhortó a los devotos a creer fielmente en la Madre de Dios. “Éste es un dogma. Hay que pedirle al Señor que nos aumente la fe, y rogarle a la Rosa Mística, patrona de las vocaciones sacerdotales, para que proteja a nuestros párrocos”, expresó doña Azucena Vargas Gómez, miembro del coro de la parroquia.

Don José Ramón Toledo supo del milagro de las rosas a través de su esposa, Carmen Cisneros, quien le manifestó que el padre había traído unas rosas que echaban aceite. “Pero si las rosas no pueden echar aceite, ¿cómo va a ser posible eso? Tienen que ser un milagro. Ellas no fueron creadas para dar ese líquido”, remarcó.

Algunos testimonios
Toledo le pidió a la Virgen que le ayude con un problema de la garganta que lo aqueja desde hace varios años, cuando padeció un derrame que le afectó el habla.

Doña María Teófila Carrillo coincide con don José. “Claro que es un milagro; una rosa cualquiera no va a dar aceite. Por eso yo le pedí que me ayude a calmar un dolor que tengo aquí, en el vientre de una operación que me hicieron hace nueve años”.  

La Virgen de la Rosa Mística, considerada Patrona de las vocaciones sacerdotales y de la vida religiosa, continúa recibiendo flores de sus devotos, que se acercan para pedirle algunos favores. Para ello la Iglesia también preparó en el colegio Teresiano un seminario en el que abordarán los aspectos más importantes de la vida y obra de la virgen.

La religiosa italiana María Dolores Marchetti, Hija del Monte Calvario, explicó que durante su trabajo misionero en Brasil conoció a un sacerdote que miró llorar a la virgen.

“La devoción en Brasil era muy grande. Este sacerdote escribió un libro, porque la vio llorar tres veces, y con muchas personas fue al cenáculo.  En Italia se le apareció a una enfermera que trabajaba en un hospital”, indicó.