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Carlos Quiñónez, hermano del diputado Enrique Quiñónez, y Fernando Avellán, fueron condenados ayer a tres años de prisión por usurpación del dominio privado, amenazas con arma y daño agravado, en el caso conocido como Radio 15 de Septiembre, propiedad que disputan también por la vía civil con Amelia Ann Owen.

Por los primeros dos delitos, el juez tercero local penal, Ernesto Rodríguez, los condenó a seis meses de privación de libertad por cada uno, y dos años por daños agravados.

Los otros condenados por usurpación del dominio privado y daño agravado fueron Christian López Aguirre, José Antonio García Lacayo y Edgard Martín González Artola. A éstos se les condenó a un año de prisión, es decir, seis meses por cada delito; pena que deberán cumplir sucesivamente.

A Quiñónez y a Avellán también les impusieron una multa de 4 mil 700 córdobas por el delito de amenaza, dinero que deberán depositar en cuentas del Sistema Penitenciario y la prohibición de volver a portar armas de fuego.

En libertad

El juez Rodríguez, a petición de los defensores, también cambió la medida cautelar de prisión preventiva a presentación periódica una vez a la semana, retención migratoria y restricción para acercarse a la víctima, Amelia Ann Owen y testigos.

Ricardo Polanco, defensor de Quiñónez, aseguró que apelará contra el fallo condenatorio, la pena y la tipificación del delito de daño agravado, que fue impuesto por el judicial; ya que asegura que ese delito no existe.

Mientras tanto, el judicial expresó que el daño está bien fundamentado en una inspección ocular que se realizó en el lugar a petición de la parte acusadora y que asciende a los 34 mil 369 córdobas.

Para argumentar el delito de amenazas, el judicial aseguró que hubo la presencia de tres testigos que declararon que los señores Avellán y Quiñónez le dijeron a Moisés Ruiz Cuadra, con arma en mano: “Vos sos el primero, hijo de p…, que te vas a morir, porque sos el primero en la lista”, refirió el judicial.

Sobre la usurpación, el jurista dijo tener a mano en el proceso una escritura del Registro Civil, en la que aparece como primera dueña de la propiedad Amelia Ann Owen, y ella es la que tiene el derecho sobre todo. Sobre el asunto en la vía civil, dijo desconocerlo.

Gritos

Minutos antes de que el juez Ernesto Rodríguez leyera ayer la sentencia condenatoria del caso, el ex diputado liberal Fernando Avellán entró al recinto judicial gritándole al juez: ¡Usted cometió prevaricato. Aquí no se imparte justicia, me estás condenando sin pruebas, juececito sandinista!

Mientras tanto, Carlos Quiñónez, hermano del diputado Enrique Quiñónez, gritó: “Todos el 21 a la marcha”. Después de los gritos e insultos, el juez expresó que se reservaría los derechos de acusar por calumnia a Fernando Avellán en la vía que corresponde.

Después de escuchar la condena, el procesado Avellán afirmó que en ese proceso hubo intereses políticos y económicos, “porque los jueces reciben coimas. Yo no me estoy doblegando ante un juececito ni ante nadie. Que ponga todas las acusaciones que quiera el juececito, porque aquí hay suficientes huevos para soportar acusaciones de jueces sandinistas como él”, reiteró Avellán.

El próximo jueves se sabrá más de la apelación que interpondrá Ricardo Polanco y sobre la admisión o no de ésta.