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Comerciantes organizados en la Cooperativa de Servicios Múltiples, Luz del Alba, denunciaron anomalías en el proyecto habitacional que una persona de origen ecuatoriano pretende ejecutar en el lugar.

El pasado 20 de enero, Renán Xavier Verdesoto Compaña se presentó como inversionista ecuatoriano a las instalaciones de dicha cooperativa, y junto al abogado y notario Rigoberto Avilés Mendoza y a Ángela Isabel Villalta, propietaria de los terrenos en Cofradía, propuso un convenio de construcción de viviendas populares a bajo costo, para supuestamente beneficiar a personas de escasos recursos.

Al momento de la firma del convenio se acordó que el proyecto se llamaría Complejo Habitacional Luz del Alba, e iniciaría en julio pasado, pero el mismo no ha arrancado.

“Sólo mentiras”, dice presidenta de cooperativa

Amelia del Carmen Méndez, Presidenta de la Cooperativa Luz del Alba, aseguró que Verdesoto no inició la construcción de las casas como lo había prometido, y tampoco asistió a una reunión que sostendría con la directiva de la cooperativa el pasado cuatro de septiembre.

“Nosotros lo buscamos y lo esperamos en su casa, y no nos atendió, consideramos que este señor no va a hacer nada, porque nunca nos dijo cuánto va a invertir y sólo mentiras dice”, afirmó Méndez. La presidenta de la cooperativa dijo que detectaron incapacidad técnica por parte del ecuatoriano, ya que éste nunca mostró los permisos de construcción del Ministerio de Transporte e Infraestructura, MTI; del Instituto Nicaragüense de la Vivienda Urbana y Rural, Invur; de la Alcaldía de Nindirí, y del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales, Marena.

“Por lo tanto, con nuestra abogada y notaria, Amparo Rivera, en conjunto con la Junta Directiva, decidimos cancelar el contrato con ese señor”, indicó Méndez.

Prefirió prevenir que lamentar

Los denunciantes explican que el extranjero planteó tres modelos de viviendas, que los adquirentes pagarían en un plazo de entre 15 y 30 años, a un costo de 10 mil dólares, monto que después rebajó hasta 6 mil 500 dólares. En cada modelo de casa el comprador tenía la opción de modificar la misma, pero dicho cambio incluiría un cobro adicional.

Verdesoto Compaña, el pasado tres de mayo habría colocado la primera piedra en el lugar del proyecto, donde según los denunciantes, ni siquiera hubo una tarima, y se esperaba a funcionarios del gobierno que nunca llegaron.

En el sencillo acto, el inversionista anunció que el complejo contaría con mil viviendas, pero una de las sorpresas fue que en ese momento le cambió el nombre al proyecto, llamándolo finalmente “Complejo Habitacional Roberto Villalta”, nombre de un familiar de la propietaria de las tierras.

La señora de iniciales M.C., dijo que ella estaba interesada en adquirir una de las viviendas, por lo que entregó a Ángela Villalta la cantidad de 175 dólares por la preasignación y comercialización de terrenos del proyecto, donde cada lote tiene un valor total de mil 750 dólares, sin embargo, la informalidad del documento que recibió generó sospechas en ella.

“Yo consulté con un abogado el documento que me dieron, y él me dijo: ‘Adónde vayás, esto no sirve para nada’, porque ni siquiera me lo dieron en un papel sellado, sino en un papel normal, y eso para mí no es legal, entonces yo les dije a ellos que me iba a retirar y que me regresaran mi dinero”, aseveró la señora.

Le devuelven la mitad

M.C. dijo que cuando solicitó que le regresaran su dinero, Verdesoto y Villalta mostraron una actitud violenta y la bolearon durante varios días, para finalmente regresarle solamente 82.50 dólares. “Me dieron menos de lo que yo di, y me dijeron que era por lo del papeleo, y yo les pregunté: ‘¿Cuál papeleo?’”, aseguró.

Eduardo Traña, Coordinador de Vivienda de ACON, dijo que se ha descubierto que el inversionista ecuatoriano no tiene fondos para ejecutar el proyecto habitacional, pero que éste no les ha pedido dinero a los clientes, sólo la señora Villalta.

“El proyecto se puede llevar unos dos años, son 62 manzanas que se van a construir, pero el problema es que hay dudas, porque la señora Villalta tiene un problema (de tierras) con una señora que se llama Sonia Aguirre..., pero ella está diciendo que si no se construye, por lo menos está el terreno que responde”, manifestó Traña.

Aclara a medias

EL NUEVO DIARIO logró entrevistarse con el ecuatoriano Verdesoto, quien se defendió diciendo que las denuncias de estas personas “están mal dadas, y yo no voy permitir que me hagan mala propaganda”.

Explicó que el complejo comprende tres etapas: la primera es la lotificación, luego, la urbanización y la construcción de las viviendas. Pero no pudo o no quiso decir cuál era el monto de su inversión.

Manifestó que los trabajos de topografía del terreno ya concluyeron el pasado julio, y que él asumió los gastos, y que continúa realizando los trámites para adquirir los permisos de las diferentes instituciones para lograr construir.

“Lo que es de lotificación, sí, estamos en trámites, lo que yo no quiero es adelantarme a las cosas que no se van haciendo... el 28 de octubre me da la orden para poder entrar el dueño del terreno, no me lo habían dado porque todavía había un compromiso firmado con la cooperativa, y la cooperativa recién rescinde el contrato el siete de septiembre”, aseveró el ecuatoriano.

Por su parte, Méndez aseveró que la cooperativa le entregó 130 mil córdobas al ecuatoriano en concepto de gastos de papelería, y que podrían denunciarlo en los juzgados si dicho dinero no es devuelto y si éste continúa usando el nombre de la cooperativa de comerciantes.

Sin permiso y sin cumplir requisitos

Verónica Navorío, responsable de la Oficina de Regulación Urbana de la Alcaldía de Nindirí, aseguró que Verdesoto y Villalta el pasado cinco de noviembre solicitaron constancia de uso de suelo a nombre de la Cooperativa Luz del Alba, para poder trabajar seis manzanas de tierra, a pesar de que ya el convenio firmado con ésta había sido cancelado.

“Él (Verdesoto) solicitó permiso para movimiento de tierra, pero a él no se le va a dar nada, porque realmente no es el representante legal. (Se le dará) hasta que reúna los requisitos, que son: el estudio de impacto ambiental y el tratamiento sanitario que se va a hacer. A él le falta todo eso”, aseguró Navorío. Sin embargo, en el terreno ya se están efectuando algunas obras menores y se realizó la topografía.

La funcionaria dijo que la alcaldía no le puede dar ninguna respuesta al inversionista, porque éste no tiene personalidad jurídica, y necesita que la dueña de los terrenos le otorgue un poder generalísimo sobre la tierra.

Explicó que el inversionista no cuenta con una declaratoria otorgada por el Invur, la cual es dada a los organismos que desarrollan proyectos de casas populares y son exentos del cobro de muchos impuestos.

Navorío aseveró que las tierras están registradas a nombre de Ángela Villalta y de sus hermanos, pero desconoce si se han producido desmembraciones.

Propietaria niega problemas con terreno

Ángela Villalta, propietaria de los terrenos, aseguró que la venta de los lotes es legal, y aceptó que es ella quien ha recibido de manos de los clientes la cantidad de 175 dólares en concepto de una preasignación de los lotes.

Aunque los denunciantes dijeron que Villalta no les entregaba ni mostraba un poder generalísimo del terreno, ésta aseguró que lo incluía en el contrato de preasignación de lotes.

Sobre el reclamo de una de las denunciantes, quien manifestó que no le regresaron su dinero completo, negó tal señalamiento, asegurando que sí devolvieron el total del monto. Ella y el ecuatoriano tienen una pequeña oficina ubicada de donde fue el Cine Colonial, una cuadra y media al norte, donde se puede apreciar un informal letrero que contiene este mensaje: Proyecto Habitacional Cofradía.