Luis Galeano
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Nicaragua y el resto de países que conforman la Alianza Bolivariana de las Américas, ALBA, se encuentran calificados entre las naciones con mayores problemas de corrupción del mundo, según el Índice de Percepción de Corrupción, dado a conocer ayer en Berlín por el organismo Transparencia Internacional, TI. De los miembros del ALBA, sólo Cuba aparece bien parada.

El director Ejecutivo de Ética y Transparencia, EyT, capítulo de Transparencia Internacional en Nicaragua, Roberto Courtney, aseguró que los resultados del informe sólo demuestran cómo los petrodólares del presidente Hugo Chávez, manejados de manera discrecional tanto en Venezuela como en los demás países del ALBA, están disparando los índices de corrupción, estancando a los países en el avance de la lucha contra ese mal, o, en el peor de los casos, haciéndolos retroceder.

Venezuela, gobernada por Hugo Chávez y también la nación que lidera el Grupo ALBA con los petrodólares, lidera a los países de América Latina considerados con mayor percepción de corrupción. Venezuela, de acuerdo con el sondeo, se ubicó en el puesto 162, de los 180 países registrados en el informe de Transparencia Internacional, es decir, subió cuatro puntos en relación con 2008, cuando se ubicó en el lugar 158.

Puntaje de Latinoamérica

Evaluando del 1 al 10 —con 1 como el mayor nivel de corrupción y 10 como el país en el que el fenómeno no existe—, 21 países latinoamericanos obtuvieron una puntuación inferior al cinco. Esto "demuestra un serio problema de corrupción", señaló el comunicado de TI informando sobre el índice.

De esos 21 países latinoamericanos, nueve no lograron superar la marca de tres puntos, entre ellos los del Grupo ALBA. A Venezuela, que logró sólo 1.9 por ciento, le sigue Ecuador, de Rafael Correa, que se ubicó en el sitio 146, con 2.2 de puntuación, cuando en 2008, estaba en el lugar 151.

Nicaragua logró 2.5 por ciento de diez, y se ubicó en el lugar 130, cuando el año pasado logró el 2.3 por ciento y estaba en el sitio 134. En el mismo lugar 130 se encuentra Honduras, que el año pasado estaba en el 126 con 2.2 por ciento.

Bolivia, de Evo Morales, es el país del ALBA con menos percepción de corrupción, pues se ubica en el lugar 120, con 2.4 por ciento, mientras que en 2008 estaba en el sitio 102, con 2.7 por ciento.

Países como Chile y Uruguay ocupan la primera posición en América Latina en menor nivel de corrupción, ubicados ambos en el puesto 25. Otras naciones con buenas notas en América Latina fueron: Puerto Rico (35), Costa Rica (43) y Cuba (61). El país del continente americano con peor puntuación, por encima de Venezuela, es Haití, que está ubicado en el lugar 168, con un 1.8 por ciento.

Sociedad enferma, dice Argüello Poessy

El presidente de la Contraloría General de la República, CGR, Guillermo Argüello Poessy, al conocer del informe, dijo que no se corresponde con la realidad, pues los actos de corrupción no son exclusivos de los funcionarios públicos.

“El concepto y la percepción de corrupción no es patrimonio exclusivo de los servidores públicos, porque nosotros sólo somos reflejo de la sociedad a la que servimos, de manera que es la sociedad la que está enferma”, dijo el colegiado.

“Nosotros, los servidores públicos venimos del pueblo, y la corrupción se da entre públicos y entre privados, y si no, decime: ¿qué tenemos que ver los servidores públicos con la estafa de Marca Móvil? Por eso digo que es un problema social, la sociedad está enferma”, afirmó.

La visión del abogado del Estado

El Procurador General de la República, Hernán Estrada, le restó mérito al informe indicando que lo realiza una fundación alemana, que sólo se encarga de hablar de los fenómenos de corrupción en los países subdesarrollados y no en países de Europa en donde también se dan casos.

Recordó que el sondeo lo hace una fundación alemana con sede en Berlín, fundada en 1993 por el ex funcionario del Banco Mundial, Peter Eigen, y que sólo hace sus encuestas en países subdesarrollados.

“Ese informe del señor Eigen y su Fundación no se refiere a los muchos de los actos cotidianos de corrupción que suelen ocurrir en algunos países europeos, entre ellos que los que a diario publican los medios de comunicación en Italia”, añadió el procurador.

De igual manera indicó que el informe de Transparencia Internacional deja a un lado percepciones que desde el ángulo latinoamericano, pudieran ser vistos como actos de malas prácticas de la Administración. “Por ejemplo: que un rey o una reina tengan en un jet privado, que salgan a pasear en un yate a una isla antillana, una isla Balear”, señaló.

Estrada dijo que Transparencia Internacional no toma en cuenta el Diagnóstico de la Corrupción en Nicaragua, presentado la semana pasada, que financió para el gobierno el Programa Fondo Conjunto de Donantes para la Anticorrupción, el cual, según él, dejó claro que los grandes actos de corrupción se dieron en los gobiernos de doña Violeta Barrios de Chamorro, de Arnoldo Alemán y de Enrique Bolaños.

“Ese Diagnóstico dice que lo que hay en Nicaragua todavía, son prácticas en algunos de los servicios, porque en materia de Ecuación, Salud, fueron notablemente visibles los avances realizados por la presente Administración”, dijo Estrada.

El resultado del Diagnóstico de la Corrupción en Nicaragua, al que se refirió Estrada, reveló que a pesar de algunos destacados esfuerzos y avances en cuanto a transparencia en materia de servicios públicos en el Estado, las antiguas estructuras y formas de corrupción siguen vigentes y arraigadas en la actual administración pública.

Ética y Transparencia: “Petrodólares disparan corrupción”
Roberto Courtney, de EyT, indicó que, efectivamente, el informe sólo estudia el actuar de los servidores públicos, porque son ellos los que manejan los dineros públicos, y que el control de éstos es más complicado cuando el mismo presidente de la Contraloría de Nicaragua, ha propuesto que se cierre la institución por la incapacidad de hacer su trabajo.

“Lo que dice el informe es que Nicaragua está en la misma situación de corrupción que ha estado en los últimos 30 años, y, probablemente, en sus 190 años de vida republicana”, dijo Courtney.

Al referirse a las declaraciones de Estrada, dijo que lo triste cuando quiere atribuirle las desgracias de corrupción sólo a los gobiernos neoliberales, “es que su partido ha gobernado el país durante una gran parte de esos 30 años de los que estamos hablando”.

En cuanto a las posiciones que ocupan los países ALBA en los índices de corrupción, indicó que se debe a la discrecionalidad con que manejan esos fondos Chávez y sus aliados.

“Toda esta forma de corrupción en la que el dinero relacionado con las transacciones petroleras de un país se está administrando de la forma tan chabacana y alegre como se está haciendo, sin ningún control ni monitoreo, entregado al partido de gobierno, sin rendir cuentas, ha terminado de empujar a los peores lugares a los países del ALBA”, dijo.

Indicó que los miembros del ALBA son países donde se están despreciando toda la institucionalidad y todos los controles establecidos a lo largo de años en materia de fiscalización y manejo de recursos, y han caído en una dinámica en la que el dinero petrolero ha fomentado más la corrupción.

Para cerrar, Courtney le recordó a Estrada los casos de corrupción en los que “ha cerrado los ojos”, y que no fueron con Doña Violeta, Alemán o Bolaños:

“Comencemos por el fraude electoral que impacta en el Índice de Corrupción porque fue bien documentada, que no se le olvide Kamusi, Tecnosa, Gero-Ici, la extorsión en Tola, Inpesca, y una lista de actos que no ha querido investigar, y que en el mejor de los casos ha presumido la santidad, en lugar de hacer las debidas diligencias como abogado del Estado”, concluyó.