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Obreras de la maquila, amas de casa, adolescentes y hasta una oficial de la Policía Nacional, con 16 años de trabajar en la Comisaría de la Mujer y la Niñez presentaron ayer en forma pública una serie de relatos dramáticos sobre cómo fueron víctimas de la violencia intrafamiliar o bien en otros lugares.

Los relatos se produjeron en un foro que llevaron a cabo el Movimiento de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas “María Elena Cuadra”, y la Comisaría de la Mujer y la Niñez de la Policía Nacional en un hotel capitalino.

Marbely y Mabelin Martínez, hermanas de una jovencita que fue encontrada asesinada hace pocos meses en los alrededores de la laguna de Xiloá, dijeron que el hecho impactó psicológicamente a toda su familia.

Las hermanas Martínez emplazaron a la Policía a que capture al segundo individuo que participó en el asesinato de la joven.

Azucena Flores dijo que un día tomó la decisión de terminar con la violencia que estaba enfrentando en su casa, y “decidí separarme de la persona con quien estaba, y él no lo aceptó, pero me agredió con un arma blanca cuando estaba dormida, y al despertarme me defendí porque casi pierdo mi vida”. El compañero la quiso degollar, “pero ahora estoy aquí y agradezco la ayuda que me brindaron los psicólogos y el Movimiento ‘María Elena Cuadra’”.

Madre sometida por 20 años

Jessica Jarquín, otra de las víctimas de la violencia intrafamiliar, promotora voluntaria de Tipitapa, expuso el drama que vivió en su hogar, “pero en este caso quien violentaba mis derechos era mi papá, quien maltrató y golpeó por 20 años a mi madre y no dejaba que mi mamá trabajara, porque iba a ser superior a él”.

Pero una vez la joven se llenó de valor y le dijo a padre que si volvía a golpear a su madre “yo le iba a montar el machete”, pero la volvió a golpear, “por lo que lo eché preso”. Dijo que los hermanos de su papá son pandilleros, los que chantajearon a un policía al que le dieron dinero, y así el padre obtuvo la libertad.

Policía víctima de un agresor

La inspectora de la Policía, María de Jesús Rocha, del Distrito V, y que actualmente atiende la Comisaría en Ticuantepe, narró cómo fue víctima de un machetazo en su brazo derecho de manos de un hombre. Esto le ocurrió el pasado 12 de octubre, después de que su jefe y seis compañeros policías fueron enviados, luego de la denuncia de un ciudadano ante la Policía, de que unas mujeres querían agredir a otras personas.

“También nosotras (las policías) estamos en riesgo, no solamente ustedes son víctimas de la violencia intrafamiliar”, dijo la oficial de Policía, que lleva 24 años de ser agente del orden y 16 de estar en las comisarías. Mostró a las mujeres presentes en el foro la cicatriz que le dejó esa persona, caso en el que aún la Fiscalía de la República no se ha pronunciado.