•   TEGUCIGALPA / AFP  |
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El candidato del opositor Partido Nacional, Porfirio Lobo Sosa, se perfiló anoche como el virtual presidente de Honduras, de acuerdo con resultados a boca de urna, divulgados por medios locales.

La emisora HRN informó a las 7:03 de la noche los resultados de una encuesta a boca de urna, al señalar que Lobo Sosa arrasó en las urnas, seguido por el candidato del partido de gobierno, el Liberal.

Según medios hondureños, Lobo ganó con una amplia ventaja de entre 16 y 17 puntos sobre su principal rival, Elvin Santos.

Radio América, con base en datos del Tribunal Supremo Electoral (TSE), señala que Lobo ganó con un 55.86 por ciento de los votos, frente al 38.24 por ciento del liberal Elvin Santos, mientras que la emisora HRN da a Lobo el 55.46 y a Santos el 39.19.

Lobo Sosa, quien votó en horas de la mañana en el departamento de Olancho, el mismo de donde es originario el depuesto mandatario Manuel Zelaya Rosales, dijo temprano que de ser favorecido, inmediatamente iniciaba el gobierno de reconciliación y el diálogo.

Legitimidad está en el aire

Los comicios hondureños han generado una inusual expectativa internacional tras la destitución de Zelaya Rosales, y aunque hay gobiernos que han señalado que no reconocerán al gobierno surgido de las elecciones de este domingo, algunas naciones, encabezadas por Estados Unidos, han indicado que sí lo harán.

Aunque el Tribunal Supremo Electoral (TSE) todavía no había ofrecido datos oficiales, los medios de comunicación apuntan a que Lobo, postulante del Partido Nacional (PN, derecha), obtendría el 55% frente al 39% de su rival del Partido Liberal (PL, derecha).

Los hondureños fueron convocados ayer domingo a las urnas para elegir al nuevo presidente, y renovar el Congreso y los gobiernos locales en un ambiente de crispación y división política por la crisis suscitada tras el golpe de Estado que depuso al mandatario Manuel Zelaya.

Zelaya, del Partido Liberal, y quien en su gestión viró a la izquierda, había llamado a la abstención en estos comicios, supervisados por el gobierno de facto que lo derrocó.

Ganador debe reconciliar al país

El ganador tendrá, además del desafío de reconciliar el país, el de obtener legitimidad frente a una comunidad internacional reacia a reconocer las elecciones.

Durante el día, los dos principales favoritos, Porfirio Lobo, del Partido Nacional (PN), y Elvin Santos, del Partido Liberal (PL) --ambos de derecha-- expusieron que las elecciones eran la única salida a la crisis desatada por el derrocamiento de Manuel Zelaya, del PL.

Zelaya, quien permanece refugiado en la Embajada de Brasil, llamó a la población a abstenerse de votar, ya que considera ilegítimos los comicios realizados por el régimen de Roberto Micheletti, quien de facto, lo sucedió en el poder.

Datos distintos sobre abstención

La participación, que según el Tribunal Supremo Electoral (TSE) fue "masiva", y según medios locales podría rondar el 40%, puede influir en la legalidad de la votación.

"El contexto no es el más adecuado (...) pero la decisión de los hondureños debe ser respetada", dijo el analista Efraín Díaz Arrivillaga.

Micheletti, que depositó su voto en la ciudad El Progreso, departamento de Yoro (norte), esperaba "demostrarle al mundo entero" que Honduras es una democracia.

Tres países anuncian reconocimiento

Hasta ahora, sólo Costa Rica, Panamá y Perú han anunciado que reconocerán los comicios organizados bajo el gobierno de facto, mientras que la mayoría de los latinoamericanos, como Argentina, Brasil, Venezuela, Nicaragua, Guatemala y Uruguay, han dicho que no los reconocerán.

El reconocimiento de Estados Unidos dependerá de la limpieza de los comicios, mientras que la Unión Europea (UE) no se ha pronunciado aún sobre estas elecciones.

La OEA, que no logró un consenso, analizará el cuatro de diciembre el resultado electoral y la decisión del Congreso hondureño sobre la eventual restitución de Zelaya el próximo miércoles.

Chávez dice que es una farsa

El presidente venezolano, Hugo Chávez, tildó de "farsa electoral" los comicios hondureños, al igual que lo ha hecho la Resistencia contra el Golpe, un conglomerado de medio centenar de sindicatos y movimientos sociales y estudiantiles fieles a Zelaya.

"Vamos a votar para que se termine este macaneo, que se olvide ese problema de Manuel Zelaya", dijo el taxista Óscar Omar, en la colonia El Pedregal, en el sur de la capital, bastión fundamental del Frente de Resistencia contra el golpe de Estado del 28 de junio.

En cambio, el albañil Luis López, de 52 años, a las puertas del colegio electoral dijo que no iba a votar. "Hay mucho clavo (problemas)", dijo a la AFP.

Reprimen protesta en San Pedro de Sula

La tranquilidad que marcó la jornada se vio empañada por incidentes cuando la policía reprimió una manifestación de unos 500 miembros de la Resistencia contra el Golpe, en San Pedro Sula (norte), en la que hubo algunos heridos, entre ellos un camarógrafo de la prensa internacional.

Según el activista de derechos humanos estadounidense, Tom Loudon, al menos "28 personas han sido detenidas y muchas de ellas golpeadas", dijo a la AFP.

Entre los heridos se encuentra un camarógrafo de la agencia de prensa Reuters, al que le tuvieron que dar una decena de puntos en la cabeza en un hospital de la capital económica de Honduras, informó a la AFP el propio afectado, el colombiano Herbert Villarreal.

Las fuerzas de seguridad reprimieron con bombas lacrimógenas a los manifestantes congregados en las inmediaciones de la catedral de San Pedro Sula para exigir la restitución de Zelaya, refugiado desde el 21 de septiembre en la Embajada de Brasil en Tegucigalpa, tras entrar clandestinamente al país.

La Policía también reprimió echando agua desde camiones hidrantes, además de seguir a los manifestantes y detener a varios de ellos. Los agentes rompieron los vidrios de al menos dos carros que pasaban por la calle, y les pincharon las llantas, y a uno de los conductores lo sacaron del carro y lo golpearon.

Al igual que el conductor, hubo varios heridos con golpes en la cabeza, en la cara y en las sienes durante los incidentes. La fuerte presencia policial cercaba a los manifestantes en el Parque Central de la capital económica del país, que exigían "el regreso de Mel".