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Preocupados se encuentran comerciantes de pólvora, quienes a dos días de haber iniciado el novenario de la Purísima no han visto ingresos, pero sí resienten el aumento en sus egresos. Según ellos, si bien la crisis económica hace sentir sus efectos, algunos piensan que las estrictas medidas de seguridad que ejecuta la Policía Nacional contribuyen a alejar a los clientes.

En Carretera Norte se ubicaron 12 tramos donde se puede comercializar con libertad los juegos pirotécnicos, pero los comerciantes indican que la distancia y el lugar donde se encuentran no da confianza a los clientes para llegar a comprar el producto.

“A como va la cosa, sólo deudas me van a quedar, si yo le debo a los bancos. Todo esto es gracias a créditos, y el resto de productos tienen hasta tres años de estar embodegados y no puedo seguir pagando bodega”, expresó Esperanza López.

La situación es la misma de Raúl Buchting, quien indica que sus principales compradores eran los dueños de pulperías, y que con las nuevas disposiciones de la Policía, de evitar la venta de pólvora en dichos lugares, sus ventas en comparación con el año pasado descendieron en un ciento por ciento.

Aunque cumplen con las medidas de seguridad --como tener arena, barriles con agua y mantener las normativas de la Dirección General de Bomberos, DGB, y de la Policía--, alegan que se sienten perseguidos por las autoridades que los tratan peor que a expendedores de droga.

Tanto López como Buchting expresan que hay días que no venden ni cien córdobas, a pesar de que les ofrecen descuentos a los pocos clientes que llegan.

Ellos esperan que las ventas mejores en los “días fuertes” --del cinco al siete de diciembre--, cuando ya se hayan pagado los aguinaldos. “No importa qué hora del día o de la noche sea, nosotros vamos a mantener los negocios abiertos para tratar de recuperar el dinero que invertimos, porque aquí ni dormir podemos, pensando cómo vamos a pagar los más de 200 mil pesos que prestamos para comprar pólvora”.

Mejor situación en Tiscapa

Aunque los comerciantes de pólvora que se ubican en ocho tramos en el sector de Tiscapa también reportan bajas en sus ventas, señalan que a pesar de que se ha vendido poco, no se van a dormir con las manos vacías. Al menos venden unos 6 mil córdobas, una cifra dos veces menor a la que según ellos obtuvieron en años anteriores.

Doña Silvia Ortiz tiene 30 años de vender pólvora en el sector de Tiscapa, y este año tuvo que diversificar los productos que expende; ahora comercializa jugos y gaseosas. Indica que es una manera de obtener un poco más de ingresos. Y es que este año pagó dos veces por poner su tramo: “Primero la alcaldía nos pidió 2 mil 500 córdobas, y después Commema nos quitó otro montón de reales, según ésta por derechos de venta, y de remate la cuenta de luz sale cara, por eso casi no nos queda nada”.

Dulces y canastas factibles

En el mercado “Roberto Huembes” las canastas y escobas tradicionales que se reparten en las Purísimas se ven expuestas por doquier. Los propietarios de los negocios anuncian con voz fuerte las promociones para que los clientes se interesen, pero éstos pasan, preguntan y no compran.

Aura Rosa Andino ofrece canastas de todos los estilos, tamaños y colores. El sábado vendió 7 mil córdobas, y ayer hasta el mediodía ya tenía 12 mil córdobas. Ella indica que aunque las ventas están bajas, el secreto es brindar múltiples ofertas.

Al igual que los vendedores, doña Rosa espera que aumente el flujo de compradores una vez que las instituciones del gobierno y las empresas privadas paguen el esperado aguinaldo. Ellos esperan que esa sea la salida para levantar sus ventas y ayudar a pagar sus deudas. De lo contrario, 2010 será pura pólvora quemada.