Amparo Aguilera
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Tanto el Ministerio de Salud, Minsa, como las entidades enfocadas en el VIH y Sida, coinciden en que la epidemia en el país se está “feminizando”, por esa razón estas últimas concuerdan en que una manera de revertir ese escenario es “empoderando” a las mujeres en el tema.

La ginecóloga Rosa Bello Vílchez, de Profamilia, indica que en la organización que representa, por ejemplo, ya están brindando “consejerías” al sector femenino sobre cómo negociar el uso de preservativos con su pareja.

“Se observa que las amas de casa son las más contagiadas con el VIH, por su pareja, pues nuestra cultura es machista, y le permite al hombre tener otras parejas. Entonces, estamos enfocándonos en aconsejar a las mujeres en el uso del condón, les enseñamos cómo colocarlo y cómo negociar con su pareja su utilización”, comenta.

“Porque, ¿cuál es el problema? Cuando la mujer le pide a la pareja utilizar el condón, el hombre lo primero que piensa es que la mujer anda con otro, la culpabiliza y al final se revictimiza, entonces se trata de empoderar a las mujeres para que exijan protección para ellas y su familia”, destaca la médico.

La especialista recuerda que, en la actualidad, por cada dos hombres con VIH en el país hay una mujer infectada. “Antes, la relación era por cada nueve hombres infectados una mujer afectada, y en los adolescentes la relación es uno a uno, entonces hay que abordar el tema con las mujeres”, añade.

Hacen falta más campañas de prevención

La doctora Alba Alvarado, coordinadora territorial del El Centro de Estudios y Promoción Social, CEPS, agrega, además, que se están identificando más casos de transmisión madre-hijo.

“Y preocupa el hecho de que las adolescentes y jóvenes también constituyan los grupos más afectados. Desde hace tiempo se está promoviendo que la epidemia del VIH y Sida no sea vista como un problema de salud, sino como un problema de Desarrollo Humano, que requiere un abordaje integral y multisectorial donde estén incluidas no sólo las instituciones estatales, sino también las organizaciones de la sociedad civil… y muy particularmente las personas con VIH o que tienen Sida”, apunta.

El CEPS, de acuerdo con Alvarado, en ese sentido está  ejecutando diferentes tipos de proyectos. “En el territorio fronterizo sur que incluye el departamento de Rivas (Peñas Blancas, Cárdenas) y el departamento de Río San Juan (San Carlos, Los Chiles), se están ejecutando un total de cuatro proyectos dirigidos a promover los Derechos Sexuales y Reproductivos, la Salud Sexual Reproductiva y el Acceso a los Servicios”, detalla.

Así como la prevención de las Enfermedades de Transmisión Sexual, entre otros, dirigidos a las poblaciones móviles y migrantes, “y muy particularmente a mujeres y jóvenes que atraviesan las zonas interfronterizas entre Nicaragua y Costa Rica, a través de los diferentes puntos ciegos”, explica Alvarado.

Aunque para Bello hacen falta más campañas de prevención, a nivel nacional, porque “la población no ve el VIH y Sida como un riesgo, no le tiene temor y no se está cuidando”, advierte.