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Hemos recibido la siguiente carta:

El pasado viernes 27, un grupo de policías por orden del juez Gregorio Orozco Sandoval, mediante una supuesta resolución del Tribunal de Apelaciones de la Circunscripción Central , allanaron el Hotel Mancarrón de Solentiname, procediendo a desalojar al personal  administrativo nombrado por sus legítimos dueños, la Asociación para el desarrollo de Solentiname (APDS), continuando así el litigio hecho público en meses pasado. 

Ante estos hechos, los suscritos escritores y escritoras, miembros/as del Centro Nicaragüense de Escritores,  dejamos sentada nuestra protesta ante este atropello a la cultura de nuestro país. Esta acción responde a intereses políticos, que si bien por una parte dicen promover la paz y la reconciliación, por otra polarizan cada vez más la vida del país.

Tal suceso ha impedido que sean inaugurados la biblioteca y el museo de Solentiname, auspiciados por la solidaridad de Huelva, España, cuya delegación para el evento había ya comenzado a llegar.

Un gobierno que se precia de promover la unidad y reconciliación de su pueblo debe reflexionar seriamente  sobre la manipulación de la justicia y el atropello y persecución  a personas y a obras de arte de valor reconocidos a nivel mundial, como las obras de Solentiname, independientemente  de que su principal promotor sea una persona considerada adversa a su proyecto político.

Decimos esto, porque en última instancia, la comunidad de Solentiname es la que pierde.  Ernesto Cardenal se defiende solo, lo defiende su renombre, su quehacer magnífico en el que van de la mano creación y compromiso social. 

Demandamos del Instituto Nicaragüense de Cultura y del Instituto de Turismo que cumplan su mandato, y que sus personeros hagan ver al presidente Ortega y a su esposa, la escritora Rosario Murillo, el revés e impacto político negativo que puede tener su gestión a nivel internacional por este nuevo atropello a  la cultura.

Es urgente que en nuestro país cese la manipulación del sistema judicial, y que se respete la institucionalidad, para que podamos vivir en paz con pan, dignidad y cultura.

“Ahí está la paz”, dijo Julio Cortázar, divisando desde el aire a Solentiname “bajo un cielo dorado de atardecer”, ya superado su Apocalipsis sufrido en la época somocista, y  feliz en su retorno a ese jardín ecológico donde animales y plantas son esculpidos por una comunidad de artistas y pintados por manos ingenuas que ahora recorren el mundo.

Que esa paz que soñamos los hombres y mujeres del planeta llegue a ser más que palabras en nuestra “Nicaragua natal”, precisamente ahora que se acercan las Navidades y el gobierno llena de símbolos navideños las calles de nuestra capital.

Managua, 30 de noviembre 2009

Firmas de respaldo:
Luis Rocha Urtecho, Michéle Najlis, Francisco Báez, Juan Carlos Vílchez, José Argüello, Vidaluz Meneses, Manuel Ortega, Margarita López Miranda y Francisco Ruiz Udiel.