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Pese al proceso investigativo que se abrió en Costa Rica por la introducción exonerada de impuestos de tres lujosos automóviles en los que se movilizan Roberto Rivas y su familia en la capital de ese país, y a las denuncias públicas por enriquecimiento acelerado de este funcionario, presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), la Contraloría permanece inamovible en su decisión de que no hay “razones suficientes” para brindar al público su declaración de probidad.

El vicepresidente del ente fiscalizador, el contralor Lino Hernández, explicó que tres de sus colegas decidieron no autorizar la entrega de la declaración de probidad del presidente del CSE. Señaló que por mayoría de votos en el Consejo Superior de la Contraloría, el detalle del capital y de los bienes que posee dicho funcionario del Estado, no puede ser divulgado.

Téller pide declaración de Ortega

“Mi declaración de probidad es pública. El que la quiera pedir que la pida, yo la autorizaría automáticamente”, dijo Leonel Téller al momento de entregar su documento en la Contraloría.

En esa misma cita, el concejal liberal solicitó las declaraciones de probidad de Roberto Rivas, y del presidente Daniel Ortega Saavedra.

“Ya que se está investigando al magistrado Roberto Rivas por evasión de impuestos en Costa Rica, y en vista de que él tiene una cualidad que me gustaría que compartiera con los nicaragüenses, ya que si gana 120 mil córdobas mensuales como magistrado electoral, tiene la capacidad de ahorrar 1 millón mensual, porque los carros que maneja, sólo en Costa Rica son dos vehículos de 150 mil dólares cada uno”, señaló Téller.

El concejal le pidió a Rivas “la fórmula para poderse dar la vida de un pachá de países petroleros”.

Leonel Téller reiteró que el presidente del CSE “robó votos en Nicaragua”, está siendo investigando por evasión fiscal “que fue el delito por el cual agarraron a Al Capone”, y calificó como “una vergüenza” que la sede diplomática de Nicaragua en Costa Rica sea utilizada “para evadir impuestos”.

La misma fórmula le pidió Téller al presidente Ortega, quien “se da el lujo de tener, no uno, sino una colección de Range Rover, de Mercedes Benz, que son vehículos de más de 150 mil dólares en un país pobre como Nicaragua”.