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Dirigentes sindicales de diversas organizaciones de trabajadores del país criticaron al diputado orteguista y secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores, FNT, Gustavo Porras, según ellos, por presentar un doble discurso, no defender los intereses de los trabajadores, y al gobierno por excluir a varios sectores en la consulta de la reforma tributaria.

Porras este jueves, durante la sesión plenaria donde se aprobó la reforma a la Ley de Equidad Fiscal, fue calificado por diputados opositores al gobierno, de ser neoliberal, ya que fue de los que se opuso a elevar el techo de la exención del IR a 100 mil córdobas. El funcionario tuvo en su dedo la oportunidad de beneficiar a los trabajadores, pero no lo hizo, y se apegó a la línea de votación de sus homólogos del partido orteguista.

El secretario de Asuntos Laborales de la Federación Democrática de Trabajadores de Servicios Públicos, Fedetrasep, Álvaro Leiva Sánchez, consideró que Porras es un seudodirigente que no representa los intereses de la clase trabajadora en nuestro país.

“Él prioriza los intereses del gobierno y de la empresa privada y no los de los trabajadores, campesinos, obreros, de la clase trabajadora que está desvalida en este país, sin empleo, sin oportunidades, sin la esperanza de un gobierno y dirigentes que representen sus intereses”, aseguró Leiva.

EL NUEVO DIARIO llamó en varias ocasiones al diputado Gustavo Porras a su teléfono celular para consultarle sobre el tema, pero no contestó.

No practica lo que dice defender

El secretario general de la Confederación de Unificación Sindical, CUS, José Espinosa, afirmó que esa organización planteó que el techo salarial del Impuesto sobre la Renta, IR, para los trabajadores fuera de 100 mil córdobas, pero observó que Porras no practica lo que tanto dice defender.

“Creo que le pasó (a Porras) lo que a los empresarios, que dijeron una cosa e hicieron otra, creo que no fue consecuente con el resto de los que pensamos, definitivamente, sentimos que nos golpearon, y como dijo Chespirito: “¿Ahora quién podrá defendernos?”, expresó Espinosa.

Eugenio Membreño, miembro de la Central de Trabajadores de Nicaragua, CTN, señaló que el diputado orteguista no representa los intereses de todos los trabajadores, sino los de su partido.

“Gustavo Porras representa a un pequeño sector de trabajadores, no representa las otras corrientes sindicales y no defiende los intereses de los trabajadores, sino los de la nueva clase política que representa”, aseveró Membreño.

Se pone dos camisas

El dirigente de Fedetrasep dijo que Porras se ha caracterizado por “llevar dos camisas, una sindical y una partidaria”, pero que le ha dado prioridad a ésta última y no a los intereses de los obreros.

“Todos los diputados que votaron por esa reforma tributaria están en contra de la clase trabajadora, porque los trabajadores necesitan representantes que velen por sus intereses”, expresó Leiva.

Gobierno excluyente

Leiva agregó que el gobierno de Daniel Ortega ha mantenido un doble discurso al decir que “el pueblo es presidente”, pero en la realidad “sus actitudes violentan los derechos de los trabajadores de Nicaragua, como es el derecho a la libertad sindical, al foro sindical, a la convención colectiva, a no ser discriminado, a que se le respete su dignidad, todo esto junto con esta nueva puñalada, definitivamente es un doble discurso de este gobierno”, acotó.

El secretario de la CUS aseguró que no fueron consultados sobre la reforma tributaria y que el gobierno los excluyó. “Hombré, este gobierno se ha caracterizado, en nunca, de lo que tiene de ser gobierno, consultar a los trabajadores para nada, tal vez a sus partidarios del FNT, de la Central Sandinista, tal vez a ellos, pero al CPT y todos los trabajadores y organizaciones independientes no nos han consultado”, indicó.

Otra organización de trabajadores que se siente excluida del proceso de consulta de la reforma tributaria es la CTN, dijo Membreño, quien consideró que “con la reforma tributaria, el sector empresarial salió más beneficiado y se perjudicó a la clase trabajadora porque lo fuerte recae sobre los hombros de los obreros”.

Los dirigentes sindicales están demandando estabilidad y generación de empleos, que se fortalezca la inversión extranjera y la reintegración de miles de trabajadores que han sido despedidos.