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Luego de su llegada a las proximidades de Tepetate, el siete de diciembre de 1721, las generaciones granadinas continúan rindiéndole fervoroso culto a la Inmaculada Concepción de María. A partir del 29 de noviembre, la imagen es acompañada en multitudinarias procesiones por las calles de Palmira, Cuiscoma, La Calzada, Santa Lucía y El Arsenal, entre otras.

A juicio del historiador José Joaquín Quadra Cardenal, la gran cantidad de asistentes se debe al carácter católico del granadino y a la cercanía que hay entre los habitantes de los diferentes barrios. “Por ejemplo, el xaltevano va a la procesión del cuiscomeño, y el cuiscomeño va a la del xaltevano, no hay rivalidades, especialmente en lo que se refiere a la Virgen”.

Colaboración en altares

Esa familiaridad es la que motiva la colaboración económica para la preparación de los altares a la Virgen y la distribución de funciones, expresó Quadra Cardenal. “Cuando tocó aquí en La Calzada, pasaron pidiendo una colaboración. Se arregló un hermoso altar y una hermosa carroza, igual que los postes de la calle. No hay diferencias políticas ni de apellidos; el objetivo es que la Virgen se vea linda”.

Otra explicación acerca de la devoción a la “Conchita” se remonta a la invasión que hicieran los filibusteros en esta ciudad de Granada. La imagen fue llevada en procesión a todas las trincheras granadinas, recorrió las líneas de fuego y por eso se le atribuye a ella la defensa de esta ciudad. El historiador cree que ese hecho fortaleció a los defensores para resistir el ataque de las huestes de William Walker.

De allí La Generala

A partir de entonces, los militares se han encargado de celebrarla. El cuartel de Granada, en aquella época, fue el primer arsenal de toda la República, y muchos jefes del Estado Mayor prestaban sus servicios en dicho cuartel. El día que les correspondía la celebración ponían a los pies de la Virgen una espada en reconocimiento a su grado de “Generala del Ejército Nicaragüense”.

Sin embargo, las autoridades eclesiásticas consideran que el 8 de diciembre es uno de los días de mayor asistencia, cuando se realiza la subida de la imagen. Este año habrá una misa pontifical presidida por el Obispo de la Diócesis, monseñor Bernardo Hombach, y concelebrada por el clero de la ciudad.