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Para que Nicaragua y el resto de América Central puedan dotar a su población de buena educación, de seguridad social, de salud y de desarrollo, estas naciones tienen que superar el lastre que constituyen la corrupción y la falta de transparencia que reina en el medio, y a la par realizar un pacto de toda la nación para acordar una meta nacional.

Ese planteamiento sintetiza en parte el pensamiento del director del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales, Icefi, Jonathan Menkos, quien recientemente fue entrevistado por EL NUEVO DIARIO en San José, Costa Rica, en el contexto de un evento de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana, Sieca.

Menkos, quien dirige el Icefi desde Guatemala, reconoce, sin embargo, que superar el lastre de la corrupción y de la falta de transparencia no se logra de un momento a otro, sino que es un proceso que requiere tiempo y que es necesario para que Nicaragua, Guatemala, Honduras y el resto de la región tengan un futuro viable.

La intención de mejorar los índices de desarrollo humano, junto con el resto del mundo, una meta con la que se comprometieron los gobiernos del área centroamericana, no se logra, dice el economista, sin una obligación fuerte de toda la nación, por medio de la que se vaya superando la corrupción y la falta de transparencia, pero que además se obtengan y se administren bien los recursos necesarios para alcanzar esas metas.

Decidir como sociedad entera hacia dónde queremos llevar el país requiere de un pacto social, pero el obtener los recursos para ello pasa por un pacto fiscal de toda la nación, no solo del gobierno y de los empresarios que delinee un proceso en el cual se vaya estableciendo una determinada carga tributaria según pueda ir mejorando el nivel de vida de los ciudadanos, dice Menkos.

Reformas fiscales no se pueden imponer

El experto fiscal sostiene que no se puede imponer una reforma fiscal, tiene que haber un verdadero consenso, un pacto que diga qué país queremos construir y luego defina cómo será el acuerdo tributario, en un contexto de mayor trasparencia y de castigo real a la corrupción pública.

Menkos señala que para hablar de impuestos nunca habrá un momento idóneo, es un tema que en Centroamérica siempre genera mucha controversia debido a que la mayor parte de los ciudadanos centroamericanos no tenemos muy clara la idea de para qué sirve un Estado.

El economista manifiesta que si pudiéramos comparar los Estados Centroamericanos con países que han logrado niveles de desarrollo muy importantes, como los escandinavos, hay una distancia muy grande, pese a que esas naciones europeas eran hace 80 años, muy similares a las diferentes parcelas de América Central.

Acuerdos fiscales

Las naciones escandinavas, Noruega, Suecia, Finlandia y Dinamarca, tras haber llegado en la década de 1930 a la conclusión de que había necesidad de realizar pactos ligados con la protección social y mejorar los índices de desarrollo humano, llegaron a acuerdos fiscales que generaran los recursos para alcanzar las metas deseadas.

En la actualidad las naciones escandinavas lideran los índices mundiales de desarrollo humano, lo que fue logrado con toda la nación, pactos fiscales exitosos, pero antes de tratar los temas tributarios pusieron por delante el tema de qué país deseaban construir, porque con el desarrollo que tenían esas naciones en los años 30, era imposible llegar a estas alturas a enfrentar los desafíos del siglo XXI.

Tras casi 80 años de acuerdo social, en primera instancia y tributario después, los escandinavos lograron superar una sociedad poco equitativa y la carga fiscal fue aumentando paulatinamente hasta llegar hoy a un 40 por ciento del Producto Interno Bruto, PIB, pero con una población que tiene resueltos muchos de sus derechos, con un quehacer público bastante transparente y con un Estado que también castiga duramente la corrupción.

Al establecer una comparación, Menkos lamenta que en América Central, muchos corruptos importantes no son llevados a los tribunales y mucho menos terminan tras las rejas, debido a que son Estados débiles con gobiernos poco transparentes, sin embargo, comentó que no se puede seguir pensando en qué es primero, el huevo o la gallina, sino que las sociedades centroamericanas deben buscar cómo progresar en ese camino, pese a una deslegitimada función pública.

Señaló que es necesario avanzar en los pactos para el desarrollo social y en los acuerdos fiscales para lograr el primer objetivo, tomando en cuenta que realizar eso plantea un desafío serio de gobernabilidad, transparencia y lucha contra la corrupción para que el Estado obtenga legitimidad, porque nadie está dispuesto a invertir sus impuestos en una sociedad de la cual recibe muy poco a cambio, como las centroamericanas.

Democratización de la sociedad

El experto fiscal destaca que es necesario, en primera instancia, democratizar la sociedad y que todos los ciudadanos estén enterados de la política fiscal, puesto que la toma de decisiones en este aspecto es trascendental para nuestros proyectos de vida y “eso no pasa en América Central”.

Agregó Menkos que los pactos fiscales exitosos tienen una alta relación con sociedades que han ido construyendo colectivamente el entendimiento, el conocimiento de la política fiscal, no es un tema de empresarios, ni de gobierno, ni de partidos, es un tema de toda la sociedad para que tenga éxito, y esto no ha pasado en Centroamérica.

“Hay que eliminar las asimetrías en la información, toda la sociedad debe tener conocimiento”, elevando los niveles de información y ayudar a construir un Estado diferente, lo cual no es tarea solo de los gobiernos.