•   EL VIEJO, CHINANDEGA  |
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Tras concluir la misa de la Lavada de la Plata en la Basílica Menor de El Viejo, Santuario Nacional Mariano, el Obispo de la Diócesis de León y Chinandega monseñor Bosco Vivas Robelo, dijo que las pretensiones del presidente Daniel Ortega de “flexibilizar” las leyes para garantizar la permanencia indefinida de los miembros de la jerarquía de la Policía Nacional y del Ejército de Nicaragua, “es peligrosa” para la estabilidad del país.

Aunque se excusó de no opinar a profundidad acerca del tema, porque ha estado enteramente dedicado a las fiestas de La Purísima y la venidera Navidad, el prelado expresó que si esa es la intención del mandatario, no es bueno, porque “crea zozobra entre los nicaragüenses”.

En cuanto a las reformas fiscales, Vivas dijo que “todo lo que viene a recargar sobre los nicaragüenses una situación ya difícil económicamente, no me agradaría”.

Durante su homilía, el obispo del occidente del país expresó que estamos “en un mar embravecido por la tormenta que amenaza con destruirnos con las tribulaciones, ahogarnos en la desesperación, hundirnos en la soberbia, en la envidia y en los vicios. Honramos la mirada de la Virgen María, que con su resplandor y su santidad es nuestra esperanza”.

Ni otros obispos ni políticos en Lavada de la Plata

Inexplicablemente, los obispos del país, a excepción de monseñor Vivas Robelo, no participaron --como es costumbre-- en la celebración de la misa en honor la Virgen María.

Tampoco llegaron actores políticos a la Lavada de la Plata, la cual tuvo menos concurrencia de feligreses debido a la crisis económica que golpea el bolsillo de los nicaragüenses. José Antonio Alvarado y Eduardo Montealegre, que no han fallado a la Basílica Menor, este año brillaron por su ausencia.

Llegan peregrinos

Aminta Montes, de 87 años, se mostró emocionada con la celebración de la Lavada de la Plata, y llamó a los nicaragüenses a permanecer unidos en el amor de la Virgen María.

Desde el municipio de El Jícaro, Nueva Segovia, llegó al Santuario Nacional Mariano, Eveling Guerrero, junto a un grupo de feligreses católicos, quienes llevarán el mensaje de amor a sus comunidades.

Pedro Simón Pérez y Diana Gámez, como todos los años, pagaron favores recibidos a la Virgen María, con la distribución del tradicional tiste y de la cosa de horno a cientos de devotos.