Rafael Lara
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Organizaciones de derechos humanos consideraron reprochable cómo el gobierno saca provecho de la pobreza y del hambre, utilizando las tradiciones religiosas, mientras excluye y discrimina a una parte de la población, violentando el precepto constitucional de Estado Laico.

Marcos Carmona, Director de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, remarcó que nuestra Constitución dice que el gobierno es laico, por lo que no debe celebrar cultos religiosos de ninguna índole, sin embargo, se hace manipulando la necesidad de la gente, haciendo burla de su pobreza, para entregar migajas.

“La administración del actual gobierno no sólo se ha destacado con su populismo, sino también en ser uno de los primeros en violentar la institucionalidad de sus ministerios, así como la misma Constitución de la República”, expresó Carmona.

Sobre esto, Gonzalo Carrión, Director del Área Jurídica del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, señala que a la destrucción de la institucionalidad en el país se suma la violación al Estado Laico.

“Le corresponde dejar que la gente ejerza sus derechos, no organizar y celebrarlos como actualmente se hace, utilizando las estructuras de poder, entre éstos los propios ministerios y municipalidades, incluyendo la participación de los empleados gubernamentales como si de una política de Estado se tratase. A esto se suma el derroche del dinero de los contribuyentes, quedando plenamente evidenciado que la Contraloría General de la República es inexistente”, indicó Carrión.

Pura manipulación

El representante del Cenidh comentó que todo es parte de la manipulación del sentimiento religioso, y en nombre de eso se juega con la miseria de la gente eternizando y promoviendo la sumisión, como parte de la permanente campaña política reelectoral declarada por el partido de gobierno que impulsa la cultura del “limosneo”.

“Es indignante. Así el Estado se mete a complicaciones, ya que entonces también debería hacer las celebraciones de otras religiones, si no se convierte en un trato discriminatorio y excluyente para otros sectores de la población”, recalcó.

Carmona, de CPDH, expresó su tristeza por ver a la gente desde un día antes haciendo fila para obtener un poco de caramelos y comida.

“Eso muestra la insensibilidad e inoperancia del gobierno ante la falta de trabajo digno, plasmándose la intensidad del problema social. Algo que debe quedar claro es que sólo en el Estado, por diversas causas --incluyendo la persecución política-- es donde en lo que va del año, este gobierno mandó al desempleo a unas 12 mil personas, las que se suman a las casi 50 mil que en 2009 perdieron sus puestos de trabajo”.

Asimismo, Carmona dijo que ésta es una de las estrategias que impulsa el gobierno para mantener a la población a su merced. Población que en estas actividades religiosas de nuevo utiliza las piedritas o botellas con características diferenciadas para guardarse lugar en las enormes filas.

“Tal parece que al gobierno le gusta hacer recordar su primer gobierno en la década de los 80, cuando se hacían enormes filas para poder obtener los productos de primera necesidad”, enfatizó el director de CPDH.