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Nicaragua buscó protagonismo en la Cumbre sobre el Cambio Climático realizada en Dinamarca. A la par de los países miembros de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), el gobierno se negó a reconocer el acuerdo suscrito por 183 países.

La prensa mundial ha resaltado el resultado de la cumbre, calificándolo como un “fiasco”, y el protagonismo del bloque ALBA, que más que proponer, se opuso.

Luego de advertir que Estados Unidos se impuso en el debate, el diario español El País señala que “con el pacto promovido por Estados Unidos, a la Unión Europea y al resto de países no le quedó más que ratificarlo tras una noche de debate vacío en el que sólo Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Cuba y Sudán se opusieron para ganar protagonismo”.

Y es que desde antes de la reunión de mandatarios en la Cumbre, los países miembros del ALBA ya había sentado su posición durante una reunión efectuada en La Habana.

“Los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) impugnamos desde ya cualquier documento que saque (Barack) Obama por debajo de la puerta”, declaró al llegar a Copenhague el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

Ortega no asistió

“(Barack) Obama habló y salió por la puertita esa, por la puerta de atrás, es el imperio que llega a medianoche y en la oscuridad, a espaldas de la mayoría y de manera antidemocrática, pretende cocinar un documento, que nosotros no aceptamos ni aceptaremos”, agregó Chávez durante su intervención en la Cumbre.

El presidente Daniel Ortega no asistió a la reunión mundial y envió en su lugar al canciller Samuel Santos. Durante un acto de graduación de policías se excusó continuamente por no haber asistido. Ortega no dio las razones, pero sí dijo que estarían representados por Chávez y su homólogo de Bolivia, Evo Morales.

“Llamamos a los pueblos del mundo a que nos unamos a denunciar las pretensiones imperiales, y a señalar las causas de los daños ambientales: el capitalismo, y el principal culpable, que es Estados Unidos, y su presidente, el premio Nobel de la Guerra, (quien) llega a última hora a tratar de consignar un documento excluyendo la opinión de la mayoría de los participantes de la Cumbre”, dijo Chávez.

Al final se impusieron China y Estados Unidos

Al bloque ALBA se le unió el mandatario de Sudán, Lumumba Stanislaus Di-Aping, quien expresó que el texto “es producto de la misma ideología que llevó a los hornos crematorios a seis millones de personas en Europa”.

A pesar de la retórica antiimperialista de los gobernantes latinoamericanos que se opusieron, la prensa mundial resaltó el contubernio entre China y Estados Unidos para llegar al acuerdo final.

“Copenhague nos enseña varias lecciones. China es una potencia con un peso decisivo en la escena internacional, Brasil es una estrella emergente, Europa tiene grandes ambiciones, pero poca influencia y Estados Unidos no cambia mucho, con o sin Barack Obama”, publicó el periódico portugués Jornal de Noticias, citado por la AFP.

Si bien, El País resalta la influencia que tuvo Barack Obama en la firma del acuerdo, también hace ver la anuencia de otros líderes mundiales a quienes los mandatarios miembros del ALBA no culpan.

“El destino de la lucha contra el calentamiento se ha decidido en una sala cerrada de la primera planta del centro de convenciones de la Cumbre del Clima de Copenhague. Allí, Barack Obama, el chino Wen Jiabao, el brasileño Lula da Silva y el hindú Manmohan Singh no sólo acordaron un acuerdo que admitieron como insuficiente”, refiere la publicación.

China no apoyó a los ALBA

“En esa sala, con poco más de 35 personas, EU impuso su ley y logró el cambio de eje de las relaciones internacionales en la lucha con el cambio climático y en el sistema de Naciones Unidas, incapaz de avanzar durante dos años. Los 119 líderes reunidos en Dinamarca regresaron a casa sin foto de familia”, agrega.

En las críticas antiimperialismo, los líderes del ALBA jamás mencionaron a China. “En el plenario que después adoptó el pacto entre los cinco grandes, China no defendió ni una sola vez su aprobación frente a las críticas del bloque bolivariano. La delegación china aplaudía las declaraciones de estos países contra la forma ‘antidemocrática en la que se adoptó el acuerdo’, según negociadores en la sala. Fuentes de la ONU dudan de que Pekín buscara boicotear su acuerdo a través de otros países: ‘Probablemente lo hacían porque arremetían contra EU y los países ricos’”, indica El País.

Una de los grandes señalamientos al acuerdo es que no incluye la concentración de dióxido de carbono necesario -450 partes por millón- para lograr bajar las emisiones por cada país, ni la necesidad de que las emisiones en 2050 sean la mitad que en 1990.

Nicaragua expuesta al cambio climático

En América latina, según informa la BBC Mundo citando a Walter Vergara, experto del Banco Mundial en cambio climático, existen cuatro zonas muy expuestas al cambio climático, entre las que figura Nicaragua por estar expuesta a la intensificación de fenómenos meteorológicos extremos.

Entre otras cosas el acuerdo establece que los países ricos aportarán .000 millones para los países en desarrollo durante los tres próximos años.